De diputados federales y cambios en delegaciones
A poco más de un mes de terminar la presente legislatura federal, más de uno de los 14 diputados del PRI anda intranquilo con respecto a su futuro a partir de septiembre.
A partir de esa fecha estarán sin empleo a menos que sus influencias puedan fructificar y sus padrinos consigan rescatarlos, para que puedan seguir cobrando sus jugosas compensaciones como lo hicieron durante tres años de "arduo trabajo", como lo hizo la gran parte, solamente levantando la mano desde su curul.
Conocedores los panistas y demás grupos políticos opositores al sistema que tienen prácticamente cerradas las puertas en la federación para ser contratados, los priistas poblanos andan cazando a secretarios y subsecretarios en busca de colocarse en una posición.
Tal es el caso de Carlos Sánchez Romero.
El coordinador de los legisladores poblanos quiere ser delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en relevo de Raúl Aguirre Valencia.
Cuentan los enterados que ha buscado tener el consentimiento del mismo Gerardo Ruiz Esparza.
Lo que no sabe es que Aguirre Valencia tiene el apoyo directo del poderoso secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien lo tuvo como subsecretario de Planeación, Administración y Finanzas de la SEP cuando fue gobernador de Hidalgo.
Carlos Sánchez dice que ha sido un verdadero soldado priista que merece tener continuidad en su carrera política como funcionario federal tras lograr, según dicen, ser uno de los artífices de aterrizar un importante presupuesto para las delegaciones de todo el país, especialmente en materia de infraestructura.
Otros casos similares ocurren con Laura Guadalupe Vargas Vargas, hija del titular de Instituto Nacional de Migración (INM), Ardelio Vargas Fosado, quien busca colocarse en alguna área aunque no sea como delegada.
Otros diputados federales que andan nerviosos son Jesús Morales Flores y Filiberto Guevara, aunque han sido señalados de servir más a los intereses del gobierno morenovallista que a los del peñismo.
Mención aparte merecen nombres de Rocío García Olmedo y Víctor Díaz Palacios -pese a su mal carácter- debido a los resultados a favor en la elección del 7 de junio en las encomiendas que les fueron encargadas en Yucatán y Tamaulipas como delegados del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI.
Ambos tendrían cabida dentro del gobierno federal aunque no precisamente dentro del suelo poblano, sino en otra entidad.
En el caso de Enrique Doger y Javier López Zavala, les valdría bien una delegación federal para mantenerse "frescos" en el ámbito público dado que buscan la candidatura a la llamada mini gubernatura.
Así es que los 14 diputados federales andan inquietos y buscan que sus padrinos los salven para seguir dentro de la nómina federal.
Las delegaciones federales están en permanente evaluación y en el caso de Puebla no ha sido la excepción.
El mes pasado se dio el primer movimiento con la salida de René Lechuga Fosado como delegado del Registro Agrario Nacional para dar paso a la ex diputada Adela Cerezo -muy allegada a Beatriz Paredes y Jaime Alcántara Silva- quien anteriormente estaba como directora general administrativa en la Procuraduría General de la República (PGR).
Se menciona que vendrán más cambios para apuntalar la estrategia del gobierno de la república.
También es conocer los que cumplen con su papel de insistir, por no decir machacar, que los programas provienen del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
Algunos delegados, incluso aquellos que se sienten intocables, están en análisis permanente.
Se rumora que habrá más cambios y en observación de su desempeño está Alberto Jiménez Arroyo, titular de la comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett).
Cuentan que está más ligado al gobierno local y al Ayuntamiento de Puebla que a la misma federación... ¿será?
Algo raro pasa en la Comisión de Acceso a la Información Pública (CAIP).
Las últimas sesiones han comenzado minutos antes de la hora establecida, lo que tiende a dificultar parte de la labor de los reporteros al verse sorprendidos que ya está avanzada el desarrollo de la orden del día.
Los mal pensados, dicen, es que los tres comisiones encabezados por Javier Fregoso, no quieren que los representantes de la prensa escuchen algunos temas que pudieran resultar polémicos.
¿Será?
