Rincón, un operador electoral que encabezará Gobernación municipal
Apenas se familiarizó sobre cómo utilizar el tablero electrónico de votaciones y Mario Rincón González dejó por segunda vez consecutiva su curul en el Congreso del Estado para convertirse en secretario de Gobernación Municipal.
El Poder Legislativo, que previamente había desdeñado el 14 de enero cuando rindió protesta y en seguida pidió su primera licencia, se convirtió en un conveniente refugio después de la caótica derrota del 7 de junio en la que perdió dos a uno frente al priista, Alejandro Armenta Mier.
Durante la sesión del pleno del miércoles 15 de julio, Rincón parecía necesitar una curul de mayores dimensiones. Se colocó con las piernas estiradas hacia el costado izquierdo del asiento y tecleaba su Smartphone casi al mismo tiempo que atendía a las votaciones electrónicas.
De vez en cuando esbozaba una sonrisa tenue, aquella que revela las certezas de un mejor porvenir para su causa. Nunca se le vio tan contento desde que llegó el pasado 11 de junio al Congreso, fecha en la que apareció con el rostro desencajado aún por la estrepitosa derrota.
La semana pasada a Rincón le regresó la altivez como la que le caracterizó cuando se construía alrededor suyo el mito de "gran operador electoral", mismo que se cayó junto a sus intenciones de ser candidato a gobernador en 2016.
En ese contexto, el 16 de julio solicitó su segunda licencia, en lo que representa una clara burla a los ciudadanos que lo eligieron. Solo estuvo 31 días, sumada la fecha en que rindió protesta, en el Congreso del Estado. Y en su paso sin pena ni gloria tampoco presentó iniciativa alguna, ni puntos de acuerdo. Su voz fue ausente en el pleno.
Lo que sí hizo quien se convirtió en uno de los candidatos más denunciados en todo el país y quien cuenta con al menos tres multas por irregularidades en el proceso electoral fue firmar la carta enviada al Comité Ejecutivo Nacional del PAN, junto al resto de los ex candidatos de su partido, por la supuesta falta de apoyo de la dirigencia estatal.
También cobró su sueldo superior a los 60 mil pesos, entre percepción mensual y compensaciones, así como otros apoyos.
Peor aún, pese a que su nombramiento ya fue hecho oficial por parte del Ayuntamiento de Puebla, la Mesa Directiva del Congreso Local, presidida por la panista Patricia Leal Islas, le concedió una "licencia por tiempo indefinido no mayor a 30 días". Es decir, sin justificación de por medio no se tramitó una licencia por un tiempo mayor ante el pleno del Congreso.
¿Por qué será?
¿Los diputados vaticinan una nueva reincorporación de Rincón?
La respuesta es muy sencilla. Retrasar el arribo de Francisco Mota Quiroz, suplente del también ex funcionario estatal, cercano al dirigente panista, Rafael Micalco Méndez.
Así que por los próximos 30 días la curul de Mario Rincón se mantendrá acéfala. Después de todo qué importa un voto menos de la avasallante mayoría aliancista en el Congreso del Estado.
Como si los ciudadanos del distrito de Tepeaca no tuvieran derecho a estar representados. No señor, lo importante es cómo se mueven las piezas del tablero de ajedrez.
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Todo parece indicar que el movimiento estaba fríamente planeado, ya que Mario Rincón nunca tuvo la titularidad de alguna de las Comisiones o Comités del Congreso Local.
Y un dato adicional, deja su curul un panista que no es aliado de Eukid Castañón Herrera, otro operador del morenovallismo.
De inmediato lo arropa José Antonio Gali Fayad y lo pone en una posición clave por las características de operador electoral.
A ver si no le queda mal.
Los partidos le temen a las candidaturas independientes
Uno de los temas de mayor relevancia que se legislarán en las leyes reglamentarias de la reforma electoral es el de las candidaturas independientes.
Para darse cuenta de la importancia del tema hay que recordar las palabras de la coordinadora de la fracción priista, Silvia Tanús Osorio, quien afirmó que se cuidará que estas candidaturas "no sean el refugio de resentidos de los partidos políticos".
Lo que en realidad quiso decir la legisladora es que los partidos temen que en Puebla se den casos similares al "bronco", Jaime Rodríguez Calderón, gobernador electo de Nuevo León, quien tras abandonar las filas del PRI encabezó una candidatura independiente con el respaldo del grupo empresarial de aquel estado.
En otras palabras, al diablo los ciudadanos. Lo que buscarán los diputados de la mayoría de las fracciones es poner las cosas más difíciles para los perfiles independientes.
Y es que desde su lógica la figura pone en riesgo a la partidocracia mexicana.
Y eso no lo pueden permitir.
Hasta el próximo lunes
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