Karina Romero destapa a Blanca Alcalá para la minigubernatura
La regidora Karina Romero Alcalá consideró que a su mamá, la senadora Blanca Alcalá Ruiz, le interesa ser gobernadora a "largo plazo" pero recaerá en la dirigencia nacional del PRI definir los candidatos para la gubernatura tanto en 2016 como en 2018.
Reconoció que el priismo poblano salió fortalecido a raíz del resultado electoral del pasado domingo, pero pidió no caer en triunfalismos en el sentido de pensar que automáticamente se tienen en la bolsa los siguientes comicios.
Coincidió con versiones periodísticas acerca del futuro político de Alejandro Armenta Mier, quien se convierte en aspirante natural a la minigubernatura tras ganar el Distrito VII, pero sin que beneficie las aspiraciones de su mamá Blanca Alcalá Ruiz para postularse dentro de tres años.
Sin hablar demasiado del tema, la regidora del PRI indicó que las próximas elecciones locales de 2016 y 2018 deben servir al priismo para corregir errores y reforzar lo hecho positivamente con miras a tener resultados a favor.
Afirmó que el trabajo del diputado electo Alejandro Armenta Mier y Blanca Alcalá Ruiz, será fundamental en el intento de ganar la gubernatura no solamente en 2016 sino también en 2018, sin que se pueda afirmar que el primero irá el año siguiente y la segunda posteriormente.
"El trabajo de los dos va a ser importante para la mini y la gubernatura, a nivel nacional se debe elegir a los mejores candidatos, estoy segura que los dos van a trabajar por los poblanos".
A la pregunta directa si considera a su mamá como aspirante para el año siguiente, Karina Romero Alcalá declaró que su interés está en servir a los poblanos desde cualquier trinchera para luego señalar que le interesa un proyecto "a largo plazo", en alusión que prefiere competir por todo un sexenio en lugar de un año y ocho meses, como está considerada la minigubernatura.
La regidora del PRI insistió en su postura de descargar la responsabilidad a la dirigencia nacional sobre la designación de los próximos candidatos, pero tomando como base el beneficio del partido por encima de intereses personales.
Afirmó que el triunfo electoral del priismo en el estado de Puebla reflejó el trabajo callado y en conjunto realizado, lo que obliga a tener compromiso mayor al cumplimiento de las propuestas de campaña dado que los partidos políticos tienen poca credibilidad entre la sociedad.
