PAN y PRD cocinan coalición anti-PRI que beneficiará a Gali

Jorge Rodríguez Corona/A Puerta Cerrada/El Sol de Puebla
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Eric Cotoñeto Carmona ha dejado de ser dirigente estatal del PRD y el Frente de Izquierda Progresista que encabeza, gracias al padrinazgo del senador Luis Miguel Barbosa Huerta, ya no es tan influyente como lo fue en sus orígenes, pero aun así, que se pronuncie por una coalición de partidos con el PAN y Compromiso por Puebla para la elección local de 2016, en la que José Antonio Gali Fayad sea el candidato a gobernador, tiene mucha relevancia.

Primero, porque dada la estrecha relación de Barbosa Huerta con el gobernador Rafael Moreno Valle, lo que exprese Cotoñeto puede y debe interpretarse como un fiel reflejo de lo que ocurre al seno del grupo en el poder en torno a la sucesión.

Es decir, que si Cotoñeto sale y expone que el Frente de Izquierda Progresista apoyará una nueva alianza electoral del PRD con el PAN, siempre y cuando Antonio Gali sea el abanderado de ambos partidos, es porque así se ha gestado la estrategia política desde el búnker principal del morenovallismo, ése que tiene su sede en el cerro de Los Fuertes.

De visita en Puebla para acompañar a sus aspirantes a diputados federales en el cierre de campaña, el dirigente nacional del partido del sol azteca, Carlos Navarrete Ruiz, llamó "aliado" a Moreno Valle y se congratuló de los resultados obtenidos a partir de la suma de apoyos que PRD y PAN se prodigaron en 2010.

Eso sucedió el sábado.

Que Cotoñeto diga lo que ayer dijo ratifica entonces el buen ánimo de Navarrete para replicar la alianza en el 2016 y confirma las predicciones que ya se hacían, que el PAN del gobernador pretende repetir la estrategia perfecta que le sirvió en 2010, para su sucesión y en favor del actual presidente municipal de Puebla.

La coalición anti-PRI, pues, viene cocinándose y tiene en Gali Fayad a su principal beneficiario.

Ese es el primer punto a destacar a partir de las interpretaciones que deben hacerse de las palabras vertidas este jueves por el ex dirigente perredista.

El segundo, no menos importante, tiene que ver con los tiempos.

No fue casual que Cotoñeto hiciera estas declaraciones a tres días del fin de los comicios federales, plazo que se ha establecido de manera natural para servir de transición al arranque de las precampañas por la gubernatura.

Una vez extinguido el domingo 7 de junio y comenzado el lunes 8, cuando la elección de diputados federales haya quedado atrás, Gali aparecerá como el precandidato único del PAN, y en lo sucesivo del PRD, para encarar la sucesión por parte del morenovallismo.

Lo que hizo el perredista fue empezar a calentar los motores para una carrera que se presume de alta intensidad, de elevada (elevadísima) competencia, y que se encuentra a muy pocos días de ver el banderazo inicial.

Antes de concluir sus palabras, Cotoñeto lanzó una clara dedicatoria a los yunques.

Advirtió que, al igual que en 2010, esta vez el PRD no se sumaría a un candidato panista vinculado a la ultraderecha.

Eso tampoco fue una ocurrencia.

¿Conclusiones?

Que la puja por la sucesión ha iniciado, desde el lado del PAN.

Y que Gali comenzará a ser objeto de adhesiones que derivarán de su capacidad para concretar acuerdos con las diferentes fuerzas políticas.

PD. ¿Y el PRI?

@jorgerdzc

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