El 7 de junio comienza la carrera rumbo a la gubernatura de Puebla
La culminación del proceso electoral federal, establecida para el domingo 7 de junio, marcará el comienzo de la carrera por la sucesión del gobernador Rafael Moreno Valle en los principales partidos políticos: el PAN y el PRI.
Del lado del blanquiazul está muy claro.
A principios de año, minutos antes de que arrancara un acto de gobierno encabezado por Moreno Valle en la ciudad de Puebla, el mandatario se dirigió a un alto funcionario municipal para pedirle que dejara de tantear el tema de la minigubernatura, y que no había ni habría otro competidor en línea, por parte del PAN, más que José Antonio Gali Fayad.
El mensaje que mandaba Moreno Valle tenía destinatarios más allá del ayuntamiento capitalino.
Y hasta allá llegó.
Cuatro meses después de aquel hecho, las condiciones políticas dentro del morenovallismo se mantienen igual.
Es decir, con el alcalde de Puebla como principal y único aspirante del grupo en el poder al gobierno del estado en 2016.
Gali Fayad regresó ayer de una gira de trabajo de cuatro días por Los Ángeles, California, a donde acudió como representante oficial del gobernador para presidir los festejos conmemorativos por la batalla del 5 de mayo que tradicionalmente se realizan en esa ciudad.
No fue casual que Moreno Valle le otorgara la representación "oficial" para una gira de carácter internacional, en la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos y en una fecha de suma relevancia.
Por tanto, y esta es pura presunción del reportero, Gali Fayad debe estarse alistando para enfundarse en la camiseta de precandidato a gobernador, y meterse a fondo en su precampaña, una vez que pase la jornada electoral federal del 7 de junio.
Eso está muy claro.
Gali será candidato a gobernador del PAN (y de sus partidos aliados).
Donde no hay indicios sobresalientes es en el PRI.
Salvo el caso de Enrique Doger Guerrero, que de manera explícita ha hecho saber su interés por la minigubernatura, el resto de los aspirantes se dedica a lanzar amagues y fintas para no comprometerse con una elección que a todas luces no es de su apetencia: la de un año con ocho meses.
Eso ha dejado en tal grado de desventaja al partido tricolor que hoy por hoy ninguno de sus militantes es considerado un serio rival para competirle al morenovallismo en la sucesión.
¿Blanca Alcalá Ruiz?
La de mayor potencial de voto, pero indecisa, titubeante frente a la 'mini'.
¿Juan Carlos Lastiri Quirós?
Pequeño (todavía). Él mismo 'confiesa' que prefiere esperar... para la próxima.
¿Jorge Estefan Chidiac?
Impensable. Entre sus colaboradores se comenta que la gubernatura no está en su agenda personal. Y es posible. De lo contrario no habría podido pactar como lo hizo para ganar su elección en Izúcar de Matamoros.
Frente a la falta de cuadros echados para adelante, dos candidatos a diputados federales barajan en la intimidad la chance de convertirse en la carta fuerte de su partido para el 2016.
Antes de eso, por supuesto, tendrán que vestirse de gloria el 7 de junio y derrotar en las urnas a sus archirrivales del panismo.
Uno es Alejandro Armenta Mier, que compite en el distrito 7, y el otro es Víctor Manuel Giorgana Jiménez, que hace lo propio en el 12.
Ambos traen la imaginación revolucionada y ya piensan en el 2016.
No es su culpa.
Sin un precandidato definido aún dentro de su partido, es natural que la gallera se alborote.
Lo que parece no han pensado en el PRI es que en realidad falta poco para la elección de 2016.
Y que por cada día que pase le seguirán aventajando kilómetros y kilómetros difíciles de remontar, muy difíciles de remontar, en el futuro.
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Quienes hayan desairado la elección de gobernador de 2016 por no querer enfrascarse en una pelea por un periodo de un año con ocho meses, podrían llevarse una sorpresa.
Esos suspirantes, principalmente priistas, deben saber que el inquilino de Casa Puebla aún valora la posibilidad de ampliar el plazo del futuro gobierno a cuatro años con ocho meses.
Al menos eso es lo que cuentan algunos de sus operadores asentados en el Poder Legislativo.
Si eso ocurre, serán más de dos los tricolores que lamentarán no haber trabajado como debían para competir por ese periodo.
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No se equivocan quienes aseguran que Ángel Trauwitz Echeguren, candidato del PAN a diputado federal por el distrito 12, trae un conflicto legal entre manos.
Pero no es el candidato quien ha sido blanco de denuncias en su contra por la presunta comisión de un delito.
Por el contrario.
Trauwitz fue quien presentó formal denuncia por robo en contra de los ciudadanos Salvador Fernández Bañuelos y Félix Amado Cisneros, como consta en el proceso judicial de número 154/2015 radicado ante el juez Alejandro León Flores.
Los abogados del panista promovieron un recurso por encubrimiento por receptación y cohecho en agravio de su cliente, mientras que los acusados, ya detenidos, presentaron un amparo contra actos del juez penal del distrito judicial de Puebla, el cual fue asentado en el expediente de número 601/2015.
Sí, Trauwitz tiene un asunto legal en curso, pero no es él blanco de acusaciones de ningún tipo.
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Si un funcionario debiera ser elegido como el responsable de que Puebla escalara a las primeras posiciones nacionales en número de afiliados al Seguro Popular, incluso desde el primer año del sexenio morenovallista, este funcionario(a) sería María del Consuelo Anaya Arce.
En efecto, la nueva secretaria de Salud, nombrada ayer por Moreno Valle, fue la encargada de llevar a cabo esa importante tarea en la dependencia, primero con Jorge Aguilar Chedraui como secretario y después con Roberto Rivero Trewartha.
Anaya Arce estudió Administración de Empresas en la UDLAP y ha laborado en diferentes gestiones públicas tanto para gobiernos emanados del PAN como del PRI.
En el círculo del mandatario se tienen altas expectativas acerca de su trabajo.
@jorgerdzc
