Proponen castigar a los partidos con abstencionismo participativo

Mario Martell/Intolerancia
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Ante la falta de propuestas de los candidatos a diputados, académicos de la Ibero indicaron que hay otras formas de participación que buscan presionar a la clase política, afín de mejorar su desempeño

Académicos de la Universidad Iberoamericana valoraron como una manera de participación en las próximas elecciones el “abstencionismo vivo”, el “voto nulo” y hasta el votar por la opción menos mala.

Ante la falta de propuestas de los partidos políticos y de los candidatos a diputados, los académicos de la Ibero Puebla señalaron que hay otras formas de participación que buscan presionar a la clase política a mejorar su desempeño.

Los académicos resaltaron la importancia del próximo proceso electoral porque por primera vez en la historia reciente de México participan 10 partidos políticos y hay candidatos independientes.

En su intervención, el director de Ciencias Sociales de la Ibero, Juan Luis Hernández Avendaño, exigió que se acabe la persecución política en contra de los candidatos independientes: ¿a quién le interesa a que no haya un candidato independiente en el distrito 6 en Puebla?, ¿a quién le interesa atentar contra el derecho a la democracia que tiene este candidato independiente?, cuestionó Hernández Avendaño.

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La doctora Marcela Ibarra defendió el “abstencionismo activo” como forma de participación política en las elecciones:

“El movimiento pro anulación del voto busca manifestar su deseo de hacer conciencia, mientras que el abstencionismo es una protesta contra el sistema obsoleto que tiene en México para elegir a sus representantes.

”Desde esta mirada la anulación del voto y la abstención guardan un lugar marginal. Pero los sujetos sociales y la participación política se construyen por dimensiones simbólicas y emocionales. La ciencia política tradicional no han hallado manera de entender esto”, planteó la investigadora.

Ibarra relató la experiencia del movimiento anulista en la elección del 2009 y su impacto en la vida política del país.

Para Ibarra, desde la anulación, la abstención activa que promueve formarse y anular el voto, ahora plantea incluir una boleta extra en el proceso electoral para sugerir cambios de participación.

“El abstencionismo ha ocupado un lugar menos privilegiado, los abstencionistas son la oveja negra de la democracia, y son incapaces de ejercer su derecho. El abstencionismo no son los ciudadanos apáticos sino grupos que se organizan y que promueven. Son grupos diversos y ciudadanos, cuyo argumento central es no creo en los políticos. Hay distintas reacciones como los blogs personales y colectivos y que hoy plantean un camino de largo plazo: el movimiento no basta no votar sino organízate.

”El abstencionismo es una manera de manifestar de manera silenciosa el repudio”.

Ibarra puso como ejemplo las comunidades zapatistas o las comunidades de Terán y de una manera más organizada la constituyente ciudadana popular promueven una construcción social desde la base.

La investigadora advirtió que el abstencionismo pasivo es tan peligroso como el voto no informado...

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El doctor Miguel Calderón Chelius planteó que más que oponer el abstencionismo hay que votar de manera masiva o con el voto nulo o con una suerte de voto a la opción menos mala que castigue a los partidos políticos: “Se ha dado un paso en una sociedad donde se da el agandalle. De políticos y empresarios que detenta el poder pero que ya no tiene recato esto ha generado una situación de un descontento social mayúsculo. La Casa Blanca de Peña Nieto, las casas de Videgaray, los estudiantes de Ayotzinapa, no hay un recato político en la clase política mexicana.

”Hay actores políticos que no están en esto pero hay una tendencia general en este sentido y a comportarse de esta manera. El obtener puestos de elección popular ha dejado de ser una forma de obtener poder económico y político en beneficio estrictamente personal. Es justamente lo que se lleva a cuestionar. Por supuesto que la respuesta a votar a o no votar. Sería no hacerlo. Pero vendría un segundo cuestionamiento para quién o para qué votar, a quién le voy a dar la representación y qué consecuencias se va a tener. Hemos visto como han perdido un sentido ideológico y un sentido de representación social y se han convertido en un mecanismo para obtener huesos.

”Me acuerdo muy bien en 1988, fue una elección desproporcionada y teníamos el sentido de que se estaba jugando algo en el país. Poco a poco el sistema electoral, uno de los más complicados que hay en el mundo pero poco a poco se cuentan mejor los votos.

Me parece que en la elección del 2006 todavía hubo una enorme disputa por un futuro en el país. Y hoy estamos ante el que votar sino va a pasar nada.

El voto que nosotros ejercemos va a tener efectos en la representación política. No hay un interés nacional, hay muchos intereses nacionales y los procesos electorales deben ser mecanismos que procesen esas diferencias. No hay un sólo interés nacionales.

Unos intereses detentan el poder económico y se están apropiando del poder político. Muy al contracorriente de lo que se trata imponer de que la democracia y el capitalismo van de la mano. El problema es que en una economía de mercado es que todo se vende desde coches hasta votos, decía Bobbio”.

Por su parte, Calderón pidió castigar a los partidos políticos con mayor participación: “El tratar de comprar el voto a la población más vulnerables. El voto tiene sentido porque hay que aumentar el costo político de los excesos. El voto es un mecanismo para aumentar ese costo. El voto nulo puede ser un mecanismo para aumentar ese costo. El voto nulo sólo tiene peso político cuando se masivo. Cuando viene de una movilización social amplia, y el voto por una alternativa menos mala puede ser un mecanismo de aumentar los costos políticos a los excesos que se viven.

”México vive la construcción de una sociedad plutocrática que son ajenos a los intereses de la mayoría. Los intereses de esa plutocracia van en contra de los intereses de todos los demás”.

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El politólogo Juan Luis Hernández Avendaño señaló que la elección de este año se lleva a cabo en un escenario inédito: “Por primera vez en la historia de México vamos a tener candidatos independientes, en total lograron pasar barreras y obstáculos 22 candidatos independientes en todo el país, 2 en Puebla y en qué medida representan una bocanada de aire fresco y en qué medida alcanzan a ser conocidos por electorado que se enfrentan a partidos con grande infraestructura y ahí va a verse un reto importante”.

Otra consideración es que el tope de votos mínimos se amplió al 3%. “Estamos viendo que algunos de los nuevos y viejos partidos políticos tendrán dificultad para alcanzar el 3%. Hay 3 nuevos partidos políticos, el Partido Encuentro Social, el partido humanista y Morena, encontraremos 10 partidos, cuáles de ellos estarán consolidados, cuáles caerán y cuáles serán reemplazados”.

Hernández Avendaño señaló que la “nueva reforma política electoral mató al IFE y dio origen al INE y que organizará las elecciones locales, y la desaparición de los organismos electorales locales y la conformación de los OPLE. Tenemos por primera vez que el INE hará fiscalización en tiempo real a las cuentas de los partidos políticos, algo que se derivó de la elección del 2012. Vamos a ver en qué medida eso será operativo.

Por quitarle el registro al PVEM hay una postura que se ha instalado en change.org con 100 mil firmas que aplique el artículo 95 por las faltas reiteradas del PVEM. Mientras que otra corriente de opinión cree que se debe en las elecciones castigar o sancionar al PVEM”.

El politólogo advirtió sobre el clima de amenazas a los candidatos independientes: “También este proceso electoral ha hostigamiento y amenazas incluido un candidato independiente como es Alberto Merlo y no ha sido ajeno ¿A quién le interesa a que no haya un candidato independiente en el distrito 6 en Puebla?

Hernández Avendaño también recordó las propuestas abstencionistas: “Realizado y empujado después del acontecimiento Ayotzinapa. Hay convocatorias a no votar, las que encabeza el padre Solalinde, Javier Sicilia, y el rector de la Universidad de Morelos quienes han llamado a no votar”.