Estudian concesionar en cárceles poblanas agua y servicios sexuales

Fernando Maldonado/Parabólica/Intolerancia
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Comedores, servicios de limpieza, agua entubada y hasta servicios sexuales, todo a disposición del mejor postor en las cárceles de Puebla, medida impulsada por la Secretaría de Seguridad Pública, no del mercado negro tan común en el sistema carcelario.

Al más fiel estilo del modelo privatizador planteado por la serie de ficción Capadocia, exclusiva para HBO América Latina producida por Argos, en Puebla la vida carcelaria será convertida en un modelo de negocio inspirado en las leyes del mercado: la oferta y la demanda.

Para ello el subsecretario de Seguridad Pública, Alberto Valencia Velasco convocó el miércoles de esta semana a una reunión en el edifico que alberga las instalaciones de la Policía Turística en la 10 Oriente para definir la estrategia de concesionar todo lo que los internos de las cárceles demanden.

Desde la dotación de agua hasta los comedores y las visitas conyugales, todo tendrá una tarifa en el discutible modelo que este mando policiaco caracterizado por una evidente ausencia de asepsia en el uso del cargo,ha planteado en los últimos días.

En esa misma ruta decidió que fueran suspendidas las visitas conyugales para todos los internos.

El estado anímico entre la población carcelaria no es el mejor. No solo se trata de un asunto de tráfico de dinero fácil interrumpido en un sistema corrompido, sino que desde la perspectiva del recluso, hay variables afectivas que suelen catapultar estados de ánimo potencialmente peligrosos: la frustración al extremo.

La lógica es la misma: arrebatar un mercado cautivo al que han tenido acceso hasta por años un conjunto de personajes que mediante la protección y complicidad de las autoridades penitenciarias, convirtieron las instalaciones penitenciarias en un gran bazar para quien pudiera pagarlo.      

La permanencia de Alberto Valencia en la subsecretaría al igual que la de Facundo Rosas es una incógnita. El segundo fue encontrado responsable de la muerte de un niño menor de edad en julio del año pasado (Alberto Tlehuatle Tamayo).

Al segundo se la ha encontrado todo tipo de rapacerías para su beneficio personal.

En diciembre de 2014 esta columna desnudó el árbol genealógico que Valencia Velasco mantenía en la estructura policial que en conjunto, recibían cada mes un sueldo superior a los 260 mil, sin que su superior inmediato se hubiera percatado.

Y no obstante la documentación de ese desfalco, en la actualidad mantiene al prometido de su hija, Karla Garrido Valencia en la subdirección de Recursos Materiales, Eduardo Aguilera Monroy. Se trata de un personaje que tratándose de su primer empleo en la vida, aprendió rápida del axioma que dice el que no tranza no avanza.

Lo saben los proveedores de insumos materiales a quienes les pide una comisión de 20 por ciento para el pago de facturas que desde el año pasado no han sido finiquitadas. Aún en medio de tanto estropicio, Armando Valencia sigue impávido.

http://intoleranciadiario.com/detalleOpinion/4438/parabolica/la-capadocia-para-puebla