Bajan ingresos en municipios con más homicidios en México
La inseguridad tiene consecuencias, como costos altos en términos del Producto Interno Bruto (PIB), del gasto público, del desarrollo económico local, del desempeño laboral y educativo e incluso de la esperanza de vida.
La violencia generada por los cárteles de la droga y su lucha por el territorio en México ha generado cambios en las economías locales. A mayor violencia, menos oportunidades de empleo y de crecimiento en los municipios con más homicidios dolosos.
Así lo concluye el estudio “Una aproximación a los costos de la violencia en México” realizado por el Instituto para la Seguridad y Democracia (INSYDE) en el que se explican los impactos cuantitativos del crimen organizado en las localidades.
El documento indica que el aumento de un homicidio por cada cien mil habitantes en zonas de tráfico de drogas disminuye los ingresos municipales en 1.2%. Además, se incrementó alrededor de 1.5% la proporción de personas desocupadas en un municipio durante 2013.
El estudio agrega que la violencia relacionada con el narcotráfico no tiene necesariamente un efecto lineal sobre el desempeño económico sino que existe cierto umbral a partir del cual se contrae la actividad económica. Después de una reiterada situación de violencia, tanto empresas como individuos cambian sus decisiones para el mediano y largo plazos, lo que incluye su localización, inversión y producción.
De acuerdo con el análisis, hubo una disminución de entre dos y tres puntos porcentuales de la proporción de personas en un municipio trabajando en el mismo trimestre debido a la violencia.
También se reporta un incremento de cerca de 1.5% en la proporción de personas desocupadas en un municipio y hubo una disminución de cerca de 0.4 puntos porcentuales de la proporción de personas propietarias de un negocio en un municipio violento.
Otro de los efectos por el aumento de homicidios es una disminución de la proporción de personas autoempleadas en 0.5 puntos porcentuales, según refiere el estudio de INSYDE.
Los municipios de estados como Guerrero, Michoacán, Tamaulipas y Jalisco concentran el mayor número de homicidios en el país, según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, por lo que incluso, fueron señalados por el presidente Enrique Peña Nieto, como zonas prioritarias de atención.
El estudio refiere que durante los enfrentamientos entre carteles las organizaciones criminales se convierten con frecuencia en “los poderes de facto, lo que significa que nadie está por encima de ellas”. Esto quiere decir que el crimen organizado permite, por ejemplo, “qué candidato es electo como presidente municipal, a quién se nombra como jefe de la policía, qué noticias se reportan e incluso qué festividades se celebran”.
De ahí que la inseguridad ciudadana tiene consecuencias significativas para la sociedad, con costos altos en términos del Producto Interno Bruto (PIB), del gasto público, del desarrollo económico local, del desempeño laboral y educativo e incluso de la esperanza de vida.
