Alerta a Canoa rondín policiaco
Un perifoneo a las 8:30 horas despertó ayer a San Miguel Canoa con la alerta de que elementos de la Policía Municipal habían llegado para abrir las puertas de la Presidencia Auxiliar, sin embargo el ayuntamiento de puebla explicó horas más tarde que la presencia de la fuerza pública se debió a una falsa llamada de auxilio.
No obstante, los pobladores de Canoa no lo tomaron así, sino como una forma de sembrar el miedo en la comunidad que apenas despertaba de los festejos a la Virgen de Guadalupe.
También se atribuyó la presencia de la fuerza pública a que un grupo numeroso de pobladores de Canoa se había trasladado a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México para celebrar a la Virgen, por lo cual podrían entrar a tomarlas instalaciones de la presidencia que permanecen cerradas desde el 18 de octubre.
Entre las personas que no estaban en Canoa porque se habían ido en procesión a venerar a la Virgen estaba Rocío Pérez Pérez, hija del presidente auxiliar Raúl Pérez Velázquez -quien permanece preso desde el 31 de octubre acusado de abuso de autoridad, y que a sus 21 arios se ha convertido en líder y vocera de la comunidad.
Aún así la organización que han desplegado los pobladores de Canoa para cualquier eventualidad quedó evidenciada la mañana de ayer cuando cientos de pobladores atendieron al llamado del perifoneo al tiempo que unos 5o elementos de la Policía Municipal y del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) se instalaban en la plaza de esta junta auxiliar.
Cuando estaban frente a frente los grupos de pobladores y policías armados, Javier Pérez Pérez, el otro hijo del edil encarcelado, exigió la explicación de la presencia de los uniformados en su tierra.
El comandante Benito Reyes argumentó que se trataba de un rondín de rutina, aunque horas más tarde el Ayuntamiento contradijo esta versión a través de un comunicado en el que informó: "Elementos de la Policía Municipal realizaron el cambio de turno en las inmediaciones de la Presidencia Auxiliar; sin embargo, un grupo adicional de uniformados acudió a la zona ante una falsa llamada de auxilio".
Una vez que la fuerza pública se retiró, cerca de las 10 horas, el comandante Reyes asignado en Canoa aseguró que fueron unos 30 policías los que acudieron a patrullar el pueblo, a pesar de que la población contabilizó entre 50 y 70.
