Crisis política que vive EPN frena candidaturas en Puebla
Si en el PRI andan un tanto ansiosos y hasta desesperados, a la espera de que arranque el proceso informal de definición de candidatos a diputados federales, los militantes de ese partido se enterarán pronto de una mala noticia, una que vendrá a incrementar sus comprensibles sentimientos de angustia.
Con todo y que los panistas-morenovallistas (y uno que otro 'panalista') ya están perfilados en los distritos por los que pretenden competir, apoyados en esa propaganda encubierta de portadas de revista, los tricolores no tendrán más remedio que permanecer a la expectativa por más tiempo del que ya lo han estado.
Después de que personajes locales y nacionales del priismo comenzaran a deliberar acerca de los perfiles más convenientes para lanzar a la aventura electoral en 2015, en Puebla, desde el Comité Ejecutivo Nacional se comunicó la semana pasada que tendrá que frenarse el proceso por un tiempo indefinido.
Eso, sin importar que los rivales del equipo de enfrente lleven un largo camino recorrido y que se aproxime el fin de año.
Los portadores del mensaje no lo dijeron, pero ha trascendido que la crisis política por la que atraviesa el presidente Enrique Peña Nieto ha obligado a posponer asuntos en apariencia no prioritarios, como los partidistas.
Los episodios de Ayotzinapa y Tlatlaya han reaparecido al México bárbaro que se creía extinguido.
Ambas masacres, una cometida por policías municipales de Iguala en complicidad con un grupo de delincuentes organizados, y otro por elementos del Ejército Mexicano, han provocado una indignación social comparable a la que devino tras la matanza de Tlatelolco en 1968.
Eso ha derivado en una crisis de dimensiones mayúsculas y de trascendencia internacional para el gobierno mexicano y el Presidente.
Atenderla y resolverla requiere de la suma de esfuerzos concentrados en una sola causa.
Por eso se entiende que, al menos de momento, temas como el del PRI quedaran rezagados en la lista de prioridades.
Esa es la mala noticia que tendrán que digerir en estos días los priistas poblanos.
La selección de candidatos a diputados federales continuará en espera, con todo lo que ello implica, como, por ejemplo, que sus eventuales enemigos (electorales) ganen más terreno en posicionamiento público.
Lo que no ha cambiado es el sitio donde será definida la identidad de los futuros abanderados.
El CEN de César Camacho Quiroz escuchará algunos planteamientos de los poblanos, a través de Ivonne Ortega y Angélica Araujo, pero en esencia basará la selección en sus propias opiniones y en lo que le ordenen desde la Secretaría de Gobernación.
Esta es la parte del procedimiento que no cambiará.
Por eso, si está usted entre los suspirantes priistas a una diputación federal, no se estrese tanto en tratar de adivinar si será elegido o no.
Mejor preocúpese, eso sí, por establecer una estrategia que le permita ser medianamente competitivo en la arena electoral, en caso de resultar nominado.
Entre la crisis presidencial, que irremediablemente arrastrará al PRI, y la ventaja que llevan los morenovallistas, se prevé una disputa harto complicada para los tricolores.
Twitter: @jorgerdzc
