Piden a la virgen milagro para revertir expropiación en Cholula
Habitantes de los barrios de Cholula realizaron una procesión la tarde de este viernes con la imagen de la Virgen de los Remedios.
Portando globos y flores, y con cánticos religiosos, pobladores de los tradicionales barrios de Cholula, mayordomos, feligreses y mujeres de origen indígena caminaban en la procesión, amas de casa y hombres de la tercera edad entonaban con devoción las estrofas al pie de la iglesia de los Remedios:
“Oh María, madre mía, oh consuelo del mortal, amparadme y guiadme a la patria celestial”.
Durante la procesión, el custodio de la Virgen de las Remedios solicitó a los fieles católicos abstenerse de emitir consignas en contra de políticos o gobernantes. La ceremonia revistió el carácter religioso.
Algunos feligreses también portaban cartulinas con leyendas proféticas extraídas de los libros de los evangelios en el nuevo testamento: “Apártense de mí los que practican la injusticia”, citando el libro del apóstol Mateo, en su capítulo 7.
La patrona de los cholultecas encabezaba la procesión.
Al hombro, una cuadrilla de hombres católicos devotos llevaba la imagen de la Virgen de los Remedios.
La cuadrilla indicaba el paso de la procesión, mientras los habitantes de Cholula entonaban los cánticos.
Los pobladores salían de sus casas y de sus negocios para observar la procesión religiosa.
Colectivos como Cholula Digna y el Círculo de Defensa de Cholula señalaron que la patrona de los cholultecas bendijo la lucha de pobladores de esta zona de origen indígena en contra de la construcción de un parque comercial, proyecto que promueve el gobierno del estado de Puebla. Dicho obra turística ha generado inconformidad entre los cholultecas, estudiantes de la Universidad de las Américas y especialistas en antropología y religiosidad popular, porque la obra de infraestructura turística-comercial no tomó en cuenta la situación social, ni la historia, ni el patrimonio intangible de los cholultecas.
Horas antes de que se realizara la procesión, de manera anónima se repartieron volantes para desincentivar la participación en la ceremonia religiosa.
Los volantes señalaban que los organizadores eran “anarquistas”.
