Sin alcances originales arranca la Gendarmería Nacional
Con retraso, alteraciones al proyecto original y la mitad de la fuerza operativa anunciada en un principio, el presidente Enrique Peña Nieto puso en marcha hoy una nueva corporación policiaca, la llamada División de Gendarmería Nacional que dependerá orgánicamente de la Policía Federal (PF).
A pesar de que el mandatario anunció en diciembre de 2012 que en la constitución de dicha corporación no habría “improvisaciones”, las hubo y muchas, en buena medida por indefiniciones y discrepancias en el gabinete de seguridad, como documentó el semanario Proceso en su edición del 3 de agosto pasado (número 1970).
“La disputa entre civiles y militares por el control del que sería un nuevo cuerpo nacional de policía y la inoperancia de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) para echarla a andar en el primer año y medio del actual trabaron la de por sí difícil creación de una corporación que a la larga se erigiría al margen de la PF como un cuerpo de policía militarizada encargada de lidiar con la inseguridad interna, como ocurre en Colombia, Chile, Francia e Italia, entre otros países”, escribió el reportero Jorge Carrasco.
El plan original de Peña Nieto de crear una Gendarmería Nacional se frustró ante la negativa del Ejército y la Marina de ceder el mando de sus hombres a un civil, revelaron al periodista fuentes allegadas a las negociaciones.
Cuando los militares se apartaron del proyecto original, el gobierno de Peña se vio obligado entonces a crear una división de Gendarmería dentro de la PF. “Pero enfrentó otro problema: la falta de policías federales dispuestos a convertirse en gendarmes”, consigna Carrasco en su reportaje.
De ahí que en lugar de los 10 mil hombres con los que arrancaría, vaya a iniciar operaciones con únicamente 5 mil.
