Falta de consenso tira Operativo Mochila en escuelas poblanas
El tan cacareado Operativo Mochila no logrará inscribirse en las escuelas poblanas.
Tan parece que las declaraciones de la regidora del PRD, Gabriela Viveros González, son el primer paso para descartar, en definitiva, su puesta en marcha ante la inexistencia de consensos con padres de familia y la Secretaría de Educación Pública Federal (SEP).
La ocurrencia o buena intención del Ayuntamiento de Puebla para realizar el programa Escuela Segura, con perros entrenados incluidos, nunca cristalizó y aunque en el discurso la Secretaría de Educación Pública estatal mantiene abierta la posibilidad, la realidad es que en la propia dependencia, este esquema causó sorpresa desde que se dio a conocer su presunta aplicación a inicio del próximo ciclo escolar.
En las páginas de éste diario se evidenció que lo perros entrenados con los que cuenta la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM) carecen del entrenamiento, por ejemplo para detectar una navaja o un cuchillo y requerirían de un entrenamiento adicional para no dejarse llevar por los olores de la comida en las loncheras.
También se ha dicho que poner perros en las entradas de escuelas pueden generar experiencias frustrantes en los infantes inspeccionados.
Pero la cancelación del proyecto inició ayer con el dato de que no será puesto en marcha al arranque del ciclo escolar, pero tampoco se estableció para cuando.
En similar sintonía el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Jorge Cruz Bermúdez, reconoció que no existen los acercamientos con el ayuntamiento de Antonio Gali Fayad para tratar el tema.
Con la cortesía política que debe imperar entre miembros del mismo grupo, el secretario reiteró su discurso de que el hecho de que no se implemente ahora no quiere decir que a futuro no se pueda concretar.
***
Un dato que debe llamar la atención de las autoridades es la ola de incidentes que tiene que ver con la ordeña de ductos de Pemex y el inminente riesgo que ello implica para quienes habitan en los alrededores.
El fin de semana, por ejemplo, unas 300 personas fueron evacuadas tras una fuga en Amozoc y justamente una actividad delictiva de ese tipo fue el detonante de la tragedia del 2010 en San Martín Texmeluican.
Y si no es ahí, un día informamos que en tal lugar hubo ordeña, que también en Huejotzingo, o que en Quecholac, o en Tepeaca; el hecho es que son frecuentes los reportes confirmados de ésta actividad con derrame incluido.
En la lucha contra estos grupos delictivos, es de reconocerse el papel que están jugando las denuncias ciudadanas anónimas, las cuales se han convertido en la principal fuente de información para detectar la ordeña de ductos.
Y otro dato interesante es que son, también, policías municipales los que han logrado detenciones de estos delincuentes.
Están por cumplirse cuatro años de una tragedia en Texmelucan y es importante recordarlo, que no se quite el dedo del renglón y se establezcan estrategias coordinadas para evitar en lo más posible un riesgo de esa naturaleza.
