Copa del Mundo ocultará fracaso estrepitoso del Metrobús

Enrique Núñez/Contracara/Intolerancia
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Quien parece que será salvado por el arranque de la Copa del Mundo es el titular de la Secretaría de Transporte, Bernardo Huerta, quien, después del estrepitoso fracaso del Metrobús, estaría obligado a entregar su renuncia a su amigo y protector.

Aprovechando la distracción generalizada que provoca el Mundial, todo indica que Huerta Couttolenc volverá a salvar el pellejo, cuando es evidente que su incapacidad operativa y administrativa dieron al traste con el proyecto sexenal morenovallista en materia de “modernización” del transporte.

Para nadie es un secreto que la mafia del transporte sigue operando en Puebla y que la corrupción en el interior ha crecido sin que nadie pueda evitarlo. En su época de candidato, Moreno Valle aseguró que terminaría con esa mafia y, por consecuencia, con la corrupción de esta dependencia.

Pasada la mitad del sexenio, el Señor de los Cerros ha fracasado en su intentona de terminar con la mafia del transporte y, peor aún, parece estar involucrado al mantener como secretario de Transporte a Bernardo Huerta.

Por increíble que parezca, fue más fácil para el gobernador cambiar la Ley de Transporte a través del Congreso del estado, antes que despedir a su inefable secretario.

La incomprensible permanencia de Bernardo Huerta en la ST me hace pensar mal y sospechar que la aparente incapacidad de Huerta obedece a que más allá de la operatividad de la secretaría está ahí para cuidar los negocios de los amigos de su jefe.

Hay antecedentes que demuestran que por mucho menos el gobernador ha corrido a muchos de sus colaboradores. De ahí que Bernardo Huerta parezca inamovible, pese a ser el más ineficiente de todos los miembros del gabinete.

Y miren que hay unos que no rebuznan porque no conocen la tonada.

Regresando a Huerta Couttolenc, todo indicaba que tenía los días contados y que lo mandarían a comparecer al Congreso para después despedirlo.

Sin embargo, entre el Mundial y las ligas de complicidad con su jefe, no duden que Huerta termine el sexenio ocupando la misma cartera, para seguir operando los negocios y los caprichos de su patrón.

No hay que olvidar que él fue el encargado de operar la compra e instalación de la rueda de la fortuna, así como que de echar a andar el proyecto del teleférico, con los tristes resultados que hoy todos conocemos.

A los fracasos de la rueda de la fortuna y el teleférico se suma el del Metrobús y el famoso tren urbano que se supone recorrerá del Museo del Ferrocarril a Cholula.

Haga usted números de estas inversiones y seguramente ahí resida la verdadera razón de que Bernardo sea inamovible.

Si usted lo ve, el gobernador tiene en las carteras que representan el manejo del dinero fuerte a sus viejos "amigos": en Finanzas a Roberto Moya, en Infraestructura a Cabalán Macari y en Transportes a Bernardo Huerta.

Es evidente que en términos de dinero lo de menos es la eficiencia; lo importante es la complicidad.

Así las cosas, mientras los poblanos seguimos siendo víctimas de estos caprichos, el cochinito para la campaña presidencial de 2018 sigue creciendo.

Y lo mejor está por venir.

Nos vamos al Mundial

A partir de hoy todos nos vamos al Mundial y, aunque la política no descansa, en las próximas semanas bajará su ritmo de manera considerable.

Habrá que estar pendientes, porque es costumbre de muchos políticos hacer de las suyas en estos tiempos aprovechando el nivel de embrutecimiento que causa el evento futbolístico en la mayoría de los mexicanos.

Bueno, hasta el Señor de los Cerros, que no distingue un fuera de lugar de un tiro de esquina, se va a poner la verde para sacarse la foto.

Ya lo verán.