Cambio de sede de legisladores violó Ley Orgánica

Enrique Núñez/Contracara/Intolerancia

A quienes de plano no les carbura el motor es a nuestros flamantes diputados.

Ayer, los integrantes de las comisiones de Hacienda y de Desarrollo Económico sesionaron en el Centro Integral de Servicios; sí, lo leyó usted bien.

Los diputados se refugiaron en las fastuosas oficinas del gobierno del estado sin una aprobación del pleno o de la Comisión Permanente para utilizar la infraestructura de otro poder.

Veamos, la Ley Orgánica del Poder Legislativo es muy clara en este tema; en el artículo 105 indica que para convocar a los diputados a sesión, “el presidente de cada comisión notificará a los integrantes de la misma, con cuarenta y ocho horas de anticipación y por escrito el día, hora y lugar de la celebración, ya sea personalmente, en el espacio que les corresponda en el edificio del Congreso o por medios electrónicos; excepto cuando a consideración del Presidente tenga que resolver un asunto de carácter urgente y extraordinario, en cuyo caso podrá convocar en un plazo menor”.

Sin embargo, ayer esto no sucedió así.

En primera instancia, dichas sesiones se tenían contempladas en las salas de la sede central del Congreso; incluso, en su página electrónica se hizo el anuncio. Pero el cambio fue repentino y prefirieron apostarse en una de las sedes del gran legislador, sin importarles violar el reglamento.

A lo largo de estos meses hemos visto la falta de oficio de los diputados y ayer lo confirmaron nuevamente.

Para reforzar está tesis veamos qué dice el artículo 22 de la Ley Orgánica: “El Congreso del estado celebrará sus sesiones en el Palacio del Poder Legislativo y únicamente podrá sesionar fuera de éste, por causas de fuerza mayor o caso fortuito que impidan ejercer sus funciones y facultades al interior del mismo y por otra causa especial y justificada.

”El traslado de sesiones que se realice por causas de fuerza mayor o caso fortuito, será ordenado por la Mesa Directiva y notificado a los integrantes del Pleno.

”En el supuesto de que el traslado de las sesiones sea por causas especiales y justificadas, se realizará a propuesta del presidente de la Mesa Directiva y será aprobado por mayoría calificada de los diputados”.

Aunado a ello, a nuestros personajes no les queda claro cuáles son las sedes del Poder Legislativo, pero no se preocupen, retomemos que dice el artículo 23: “Se consideran recintos oficiales todas las instalaciones, inmuebles u oficinas del Congreso, que sean utilizadas para los trabajos de los Órganos Legislativos y Técnico Administrativos”.

Todo indica que los diputados incurrieron en violaciones a la Ley Orgánica y ni cuenta se dieron.

Hace unos días, Morena anunció que solicitaría al Senado de la República la desaparición de poderes en Puebla, algunos lo tomaron como una broma; sin embargo, en el fondo el partido del Peje tiene la razón, ya que se está violando el artículo 76 constitucional, que precisa la división de poderes.

Y si se analiza el artículo en cuestión, se verá que en esta ocasión Morena tiene la razón, ya que el Poder Legislativo, simplemente, no existe.

Pero en Puebla la división de poderes es un mito; aquí sólo aplica la frase: “El Estado soy yo”.

Al margen de esto, los diputados no aprenden la lección; por lo visto, el proceso de enseñanza continúa y será tortuoso.

Esperemos que no dure más de los cuatro años que les restan.