El costo del aprendizaje legislativo ha sido caro

Enrique Núñez/Contracara/Intolerancia
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Nuestros novatos diputados no salen de una pifia cuando ya tienen otra encima.

Lo más reciente, el ridículo que hicieron al aprobar una Reforma Educativa incompleta; la historia la contamos la semana pasada en las páginas de Intolerancia Diario.

Si bien en este espacio hemos comentado cómo el Congreso local, en los últimos años, se convirtió en una simple oficina de trámite, ahora salta a la vista el estilo y las formas de legislar, pero nos queda claro algo: nuestros flamantes diputados no leen las iniciativas o desconocen del tema y de las leyes.

Ayer nuestros flamantes legisladores estuvieron a punto de cometer otra pifia y, como ya es una costumbre, sin conocer el contenido de la iniciativa. Sin embargo, en está ocasión la bancada priista evitó un nuevo ridículo y corrigieron a tiempo.

Al parecer el ridículo por la Reforma Educativa no bastó, ayer utilizaron al diputado Marco Antonio Ramírez Acosta del PSI. Nuestro personaje se caracteriza por su desmedido entreguismo a la clase gobernante y por ese desmedido fervor le encomendaron presentar dos decretos.

El primero, a la Ley Orgánica Municipal, que permitía la participación de los partidos políticos en las elecciones de las juntas auxiliares, pero al final recularon y echaron abajo la iniciativa; lo curioso fue que no le avisaron a Ramírez Acosta de los cambios, quien en declaraciones a la prensa festejó que los partidos ya registrarían sus planillas, así que el ridículo lo hizo el diputado del PSI.

El otro consistía en bloquear las candidaturas independientes, la propuesta original planteaba que en lugar de 3 por ciento de firmas del padrón electoral para registrar a un ciudadano como candidato a un puesto de elección popular, como lo marca la legislación federal, fuera de 15 por ciento.

Al final, nuevamente se intervino y quedó en el 3 por ciento para todos los casos.

Pero durante la sesión de nueva cuenta salió a flote la inexperiencia legislativa.

Por cierto, quien ya se frotaba las manos era Juan Carlos Natale, a quien tampoco le informaron que el contenido de la propuesta de la Ley Orgánica Municipal había cambiado. El diputado del Verde se preparaba para registrar sus planillas y posiblemente negociar con los ayuntamientos.

En tres meses, la actual Legislatura ha demostrado un paupérrimo trabajo llenó de yerros y pifias.

El costo del aprendizaje legislativo ha sido caro: reformas inconstitucionales, comentarios fuera de lugar y una serie de ridículos legislativos marcan los primeros meses de la naciente Legislatura; esto se debe en gran medida a la inexperiencia de la mayoría de nuestros diputados, aunado a la sumisión y el terror a cuestionar al gran legislador.

Esperemos que el proceso de aprendizaje haya finalizado y en los próximos periodos veamos otro nivel.

De lo contrario, la actual Legislatura está condenada a ser una de las peores.

Y si no, al tiempo.

Un juez de plaza de altos vueltos

Un orgullo para todos los taurinos poblanos fue el hecho de que el doctor Alberto Vázquez haya contribuido a una noble causa al fungir como juez de plaza de un interesante festejo en el Distrito Federal. Por primera vez en la historia se celebró una corrida de toros en las instalaciones del Estado Mayor del Ejército mexicano.

En el festejo Pablo Hermoso de Mendoza cortó tres orejas. Combinó caballos veteranos con potros jóvenes como Beluga, hijo de Caviar y que debutó con tan solo tres años de edad, demostrando que es un equino de muchas cualidades y que puede convertirse en la futura estrella de la cuadra.

Vaya un reconocimiento para el juez de plaza de Puebla y colaborador de Intolerancia Diario en temas taurinos.

Enhorabuena, señor juez Vázquez.