En la guerra civil panista, se vale de todo
La maquinaria electoral del Señor de los Cerros se echó a andar. Este domingo, uno de los emblemas del morenovallismo, la Plaza Victoria, albergará a 20 mil presuntos seguidores de Gustavo Madero Muñoz.
Sin embargo, algo llama la atención. El padrón de miembros activos del Partido Acción Nacional registra sólo a 13 mil 500 miembros. Con este tajante dato, la pregunta que surge es: ¿Quiénes serán los 6 mil 500 restantes que atiborrarán la explanada para prestar oídos a la propuesta maderista?
Vaya, estos certeros números deberían aterrar al equipo de Ernesto Cordero porque significaría que ni un panista votaría por él. No obstante, la realidad dista mucho de esta fantasía, que ha sido inventada desde la Casona de los Fuertes. Veamos: las encuestas no comienzan a cuadrar en el búnker maderista, ya que varias señalan —incluso en Puebla— una contienda pareja este 18 de mayo.
Las huestes del morenovallismo han superado las tan criticadas prácticas priistas de acarreo demostrando que, día con día, las rebasan con creces. La realidad demuestra que usarán toda la estructura estatal para organizar un evento donde habrá muchedumbre pero escasos panistas.
Y es que hay cosas que no se pueden ocultar, una de ellas es la herencia priista del gobernador, a quien su corazón tricolor lo traiciona y olvida que los blanquiazules tienen códigos postales muy distintos.
Un dato extra. Ayer un ente cercano a la campaña de Ernesto Cordero —y Javier Oliva— me informó que la dupla estará presente en territorio poblano la primera semana de abril. Según su dicho, ahí sí se podrán ver a los auténticos albiazules, sólo falta afinar el día y lugar.
Así las cosas, la guerra civil panista ha iniciado y a lo visto se vale de todo: patadas a los bajos, mordidas de oreja y uno que otro rasguño.
Veremos y diremos.
