Diputados priístas pusieron en jaque a Moya Clemente
La víspera pregunté en este espacio si habría algún valiente diputado que se atreviera a pedir cuentas al poderoso e impoluto funcionario morenovallista Roberto Moya Clemente.
Hoy debo reconocer que los diputados de la fracción priista pasaron la prueba.
Sus cuestionamientos pusieron en jaque a Moya Clemente, que, ante la falta de capacidad para debatir, recurrió a la descalificación y las respuestas sarcásticas.
Lo de ayer demostró una fracción priista diferente a la de la LVIII Legislatura. Más capacitada, con mayor experiencia, trabajo en equipo y, sobre todo, unidad en torno a los principios que enarbolan y que por complicidades dejaron de aplicar.
En esta ocasión se prepararon. Analizaron el documento enviado con anticipación y realizaron los cuestionamientos que tuvieron que ser contestados con todo respeto y con cifras duras.
En las posturas de José Chedraui y Maritza Marín se ve el oficio político de su coordinador, Víctor Manuel Giorgana, que, sin duda, supervisó los cuestionamientos y consultó con la dirigencia nacional para ir en el sentir que hoy requiere ese partido.
El mensaje priista en el Congreso local fue directo y contundente. Dieron muestra de ser una real oposición y de buscar equilibrar los poderes, algo que en los tres primeros años del morenovallismo no existió.
Tras lo hecho por los legisladores parece que dejarán de aplaudir las acciones del Señor de los Cerros para pasar al cuestionamiento, la puntualización y señalamiento de las deficiencias de la actual administración.
Ya sin la proyección que brindaba de la presidencia de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), Moreno Valle es visto desde la Federación como cualquier otro gobernador de oposición.
Y el PRI, con sus diputados locales, dio muestras de exhibir los excesos de la actual administración estatal, sin dejar pasar nada, como en su tiempo lo hicieron los diputados de la LVIII Legislatura.
En el Congreso del estado y en todas las trincheras priistas se avecina una guerra sin cuartel contra el personaje que les arrebató el poder y ahora, bajo condiciones totalmente diferentes, el PRI buscará recuperar.
