El PAN ve con Chedraui, diálogo; con Fernández, rompimiento
De la misma manera que trabajan en la definición del coordinador de la bancada del PAN para la siguiente legislatura -que ya está prácticamente elegido-, los sabuesos políticos de la Secretaría General de Gobierno cruzan apuestas y hacen escenarios acerca del diputado que escogerá el PRI para representar a su partido en el Congreso.
En sus previsiones sólo hay dos posibilidades: José Chedraui Budib y Pablo Fernández del Campo Espinosa.
Lo interesante no es que la Secretaría General de Gobierno los vea como aspirantes serios a convertirse en coordinador de la mini bancada priista, sino lo que asienta de ellos en el hipotético caso de que arriben al cargo.
Vea usted.
Según los analistas de esa dependencia, con el empresario de origen libanés habrá diálogo entre la fracción tricolor y el gobierno del estado.
Pero no nada más diálogo, sino entendimiento y acuerdos; acuerdos que llevarán a la entrega de posiciones legislativas de regular importancia, es decir: comisiones y direcciones.
Por el contrario, con el todavía presidente del Comité Directivo Estatal no habrá nada: ni diálogo ni entendimiento ni acuerdos, sino un sepulcral frío derivado del enfrentamiento electoral que se dio en la primera mitad del año.
Si una valoración de esta naturaleza descansa en uno de los escritorios de Luis Maldonado Venegas, allá en Casa Aguayo, seguro que algo similar habrá entre aquellos priistas que desde la Ciudad de México voltean de vez en cuando a Puebla para tomar decisiones.
Con Pepe Chedraui, diálogo.
Con Pablo Fernández, rompimiento.
¿Qué le convendrá al PRI?
La respuesta se sabrá pronto, en menos de dos meses.
Por vía de mientras habrá que subrayar que los mismos analistas de la Secretaría General de Gobierno no le ven ninguna posibilidad a Víctor Manuel Giorgana Jiménez, quien, de la misma forma que Chedraui y Fernández del Campo, quiere hacerse de la representación priista en el Congreso.
Algo saben.
Y de buena fuente.
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Fue José Antonio Gali Fayad quien en septiembre abrió la posibilidad de desaparecer siete de las 17 juntas auxiliares del municipio de Puebla.
Aquella vez, el edil electo explicó que el crecimiento urbano obligaba a emprender una reingeniería que previera la extinción de las juntas auxiliares más cercanas al centro de la ciudad.
Aunque sólo se refirió a Puebla capital, Gali hizo brincar de susto a las autoridades auxiliares de todo el estado, por el temor de que esa iniciativa, declarada como simple intención, se expandiera al resto de los municipios.
De alguna manera, eso está por ocurrir; no cómo lo veía el presidente municipal electo de Puebla, pero en términos prácticos, así sucederá.
La propuesta de reforma a la Ley Orgánica Municipal ingresada el miércoles al Congreso del Estado plantea una modificación de fondo en la esencia jurídica de las juntas auxiliares, convirtiéndolas en meros órganos descentralizados de los ayuntamientos.
En el futuro se verá si la propuesta de los legisladores, que la próxima semana se convertirá en ley, fue buena o mala.
Lo que sí es un hecho es que se habrá cumplido el vaticinio de Gali.
Como se conocen hasta ahora, las juntas auxiliares dejarán de existir.
Twitter: @jorgerdzc
