Se llevará 10 años implantar a cabalidad juicios orales
El nuevo Sistema Penal Acusatorio, que entrará en vigor de manera definitiva en el estado el 17 de junio de 2016, obligará a reducir el número de juicios e implementar más vías conciliatorias debido al mayor tiempo de estudio que requerirán los casos, afirmó ayer Omar Siddharta Martínez Báez, primer visitador general de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Puebla (CDH Puebla).
El plazo de ocho años para implementar en todo el país el Sistema Penal Acusatorio, periodo fijado desde la reforma constitucional al sistema penal realizada en 2008 y donde se refleja este nuevo sistema, acabará el 18 de junio de 2016. Un día antes, el 17 de junio, es la fecha establecida, según la Ley Orgánica del Poder Judicial del estado, para efectuar por completo los cambios requeridos en el estado de Puebla.
Sin embargo, en el distrito judicial XVIII con cabecera en el municipio poblano de Teziutlán este nuevo sistema ya opera desde el 15 de enero pasado. "La implementación costará más de diez años -desde la reforma constitucional de 2008-", especuló Martínez Báez, consciente de los numerosos cambios que conllevará el Sistema Penal Acusatorio.
Reducir el número de juicios para no congestionar el sistema
Aunque se trata de un sistema judicial más garantista con los derechos de la víctima y el acusado, su implementación requerirá una dedicación exhaustiva de cada caso por parte del juez. "Actualmente un juez tiene alrededor de 500 casos al año y dicta una o dos sentencias por día", explicó el experto.
Con la entrada en vigor del Sistema Penal Acusatorio, el tiempo dedicado sólo a cada audiencia se sitúa en un promedio de tres a siete días por lo que, de no reducirse el número de juicios, podría llegar a "congestionarse el sistema".
"-Este sistema- está diseñado para que haya un menor número de juicios", subrayó el experto, quien apostó por una "justicia restaurativa" como manera de agilizar los procesos penales. "Se busca que toda víctima reciba la reparación del daño de la manera más eficiente".
Un ejemplo de esta apuesta por acuerdos previos a la fecha de juicio entre parte agraviada y acusada es que en Teziutlán tan sólo se han celebrado cinco juicios orales desde mediados de enero hasta la fecha, señaló Martínez Báez.
Transformación del sistema penal actual
Este amplio plazo de ocho años en concepto de vacatio legis da una idea de hasta qué punto se transformará la impartición de justicia en Puebla y en todo el país. En primer lugar, señaló Martínez Báez en la plática "Panorámica del Sistema Penal Acusatorio y posibles violaciones a derechos humanos", impartida ayer en la sede de la CDH Puebla, la presunción de inocencia es el valor imperante en todo proceso penal, mientras que la medida de prisión debe ser el último recurso utilizado por el juez.
Además, durante todo el proceso primará la oralidad, frente al secretismo y la modalidad escrita que imperan en la actualidad, la audiencia será pública y cualquier poblano que lo desee podrá acudir.
El juez será la figura clave de cualquier proceso penal en detrimento de la figura primordial actual, que es el Ministerio Público. De esta manera, aparece la figura del juez de control, que en una primera etapa del proceso verificará la probable responsabilidad del acusado controlando así los actos del Ministerio Público. Más tarde, serán tres jueces los encargados de dictar sentencia en el juicio oral.
