Diputados separatistas negocian su regreso al PRI
Lo que sucede en el PRI mueve a risa.
Cinco diputados tricolores salieron un domingo de octubre a anunciar que se separaban de su fracción en el Congreso del Estado por diferencias con el grupo mayoritario que tomaba las decisiones de manera unilateral.
Según los indignados personajes, esas diferencias eran irreconciliables.
Así, Elvia Suárez Ramírez, Zenorina González Ortega, Juan Manuel Jiménez García, Felipe Ramón López Campos e Iván Conrado Camacho Moreno se declararon diputados independientes.
Un día después, más indignado que los indignados diputados, Pablo Fernández del Campo salió a decir que aplicaría toda la fuerza de los estatutos sobre los legisladores separatistas y que en menos de lo que cantaba un gallo comenzaría con el respectivo proceso de expulsión.
Nada ocurrió.
A horas de la advertencia lanzada por el presidente estatal del partido apareció un Fernando Moreno Peña "conciliador".
El delegado especial del CEN expuso que no había motivos para echar del partido a los legisladores que renegaban de su fracción, y con ello le corrigió la plana al dirigente.
Separados pero no separados, es decir, con una ruptura mediática que no fue llevada al terreno legal, que no fue oficializada en el Congreso, los cinco tricolores que le hicieron el feo a la bancada tricolor también le jugaron las contras desde el pleno.
El jueves 24, los cinco rebeldes le brindaron el "sí" a la iniciativa de reforma enviada por el Ejecutivo para otorgar a las mujeres el 50 por ciento de las candidaturas para diputados, pero le dieron el "no" a la propuesta de su partido, el PRI, que pretendía cederles más espacios en las presidencias municipales.
Una semana después de aquella votación, en un insólito esfuerzo por desprenderse de toda memoria, los separatistas le guiñen el ojo al tricolor, partido al que aseguran pertenecer pero del que renegaron como bancada, para volver a sus brazos.
Zenorina González Ortega fue la elegida para revelar la existencia de negociaciones, entre los separatistas y los dirigentes del partido, tendientes a sanar heridas y reencauzar el trabajo conjunto.
Si se llega a un buen arreglo, explica la diputada por Xicotepec de Juárez con un dejo de cinismo en sus palabras, todos, los cinco inconformes que ofrecieron una conferencia de prensa el domingo 13, se reincorporarán de inmediato a la fracción parlamentaria del PRI.
¿Qué le parece?
¿Extrañado?
Pues no debería.
Puede ser que uno de estos días se dé a conocer que los caricaturescos dirigentes del tricolor, Moreno Peña y Fernández del Campo, han perdonado a aquellos cinco legisladores, y que, de esa manera, se ha puesto fin a las hostilidades.
Así de mal están las cosas en el tricolor, donde la congruencia y la disciplina son sólo parte del discurso.
Twitter: @jorgerdzc
