Dos accidentes de autobuses, dos sanciones distintas

Enrique Núñez/Contracara/Intolerancia
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Después de la decisión que de manera arbitraria tomó el subsecretario de Transporte, Carlos Zurita, de revocar la concesión de la ruta Bicentenario por la muerte de una persona cuando un autobús de esa ruta se vio involucrado en un accidente, el día de ayer se puso a prueba la imparcialidad del funcionario morenovallista, toda vez que se presentó un accidente en similares circunstancias evidenciando los intereses del llamado zar del Transporte.

Si recordamos, una de las unidades de la ruta Bicentenario sufrió un accidente en el Periférico Ecológico, provocando la muerte de una persona y lesiones en cuando menos 20 pasajeros.

En las páginas de Intolerancia Diario hemos demostrado los negros intereses de Zurita García, quien aprovechó el accidente para beneficiar a la empresa Estrella Roja, a la cual le asignó de manera unilateral el servicio que le arrebató a la Bicentenario.

El día de ayer dos autobuses de la ruta Puebla-Amozoc se vieron involucrados en un accidente en donde perdió la vida una persona, además de que hubo 40 lesionados.

En esa misma lógica, y midiendo con la misma vara, era de esperarse que el subsecretario Zurita midiera igual y revocara la concesión.

Sin embargo, en un acto de absoluto cinismo, el subsecretario Zurita anunció que no podía tomar una decisión toda vez que el accidente se presentó en una vía federal.

¡Bonita fregadera!

Ahora resulta que si alguna de las unidades del transporte público se accidenta en una ruta federal está exenta de responsabilidades.

Es evidente que la verdadera razón de la cancelación de la ruta Bicentenario era una medida política en donde lo menos importante fue velar por los intereses de los usuarios de ese servicio.

Si bien es cierto que el principal propietario de la Bicentenario, Sergio Galindo, ha sido parte de la “mafia” del transporte, también es un hecho que la decisión del zar del Transporte fue para beneficiar a sus amigos, con evidentes beneficios para este negro personaje.

Lo sucedido ayer con los dos autobuses de la ruta Puebla-Amozoc deja en claro y confirma que Zurita García es el dueño de la nueva “mafia” del transporte, con los millonarios beneficios que ésta implica.

En Contracara hemos dado seguimiento al “cártel del transporte” en Puebla, cuyo líder es un miembro del Yunque poblano y hermano de otro turbio personaje de la política poblana.

Carlos y Jaime Zurita son el claro ejemplo de la doble moral panista que tanto criticó la corrupción de los gobiernos priistas, pero cuando accedieron al poder hicieron exactamente lo mismo.

Digamos que estos azules personajes salieron corregidos y aumentados.

Seguramente, Maquío Clouthier debe retorcerse en su tumba viendo a los herederos de la dinastía yunquista beneficiarse de la misma forma en que lo hicieron los priistas a los que tanto criticaron.

Lo que se ve no se juzga.