Isaac Wolfson, pionero de la estadística deportiva

Enrique Núñez/Contracara/Intolerancia
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Triste noticia para el deporte, y más para quienes conocimos al maestro y pionero de la estadística deportiva: don Isaac Wolfson, enterarnos de su fallecimiento.

Como si fuera ayer, recuerdo la tarde en la que Enrique Montero Ponce me abrió las puertas de Radio Tribuna para tener mi primer contacto con un medio de comunicación, justo en mayo de 1992.

Era la primera emisión de la Tribuna Gigante del Deporte, conducida por mi gran amigo y miembro del salón de la fama del beisbol, Enrique Kerlegand, e Isaac Wolfson, en donde participamos Germán Winder, Toño Casanueva, Celia María de Olarte, Carlos Morales y un servidor.

Tengo en mi mente ese primer día. Ahí estaba esperando mi espacio para hablar de tauromaquia y perplejo ante la sapiencia de estos dos grandes comunicadores deportivos.

Sabedores de sus enormes conocimientos, Kerlegand y Wolfson retaban diariamente a los radioescuchas, quienes abiertamente les lanzaban trivias sobre el llamado “Rey de los Deportes”. No recuerdo una sola vez en que la respuesta haya quedado en el aire. Era una dupla genial.

De ahí surgió una estrecha relación con Isaac, a quien evidentemente no le gustaba mi estilo aguerrido y retador, aunque al final le divertía mi juvenil osadía.

Como en todas las relaciones, entre Isaac y un servidor vivimos buenos y malos momentos. Aún recuerdo cuando le recomendó a don Enrique Montero que me corriera por ser tan irreverente hacia el titular de Tribuna. Tristemente, sí le hizo caso.

Isaac era un hombre diferente a todos. Era un amante del cine mexicano, un fanático de los deportes, un corrector de estilo permanente, un perfeccionista de los números y un papá orgulloso de sus dos talentosos hijos.

Sin saber que algún día yo dirigiría un periódico como Intolerancia Diario, tengo en mente la tarde en la que Isaac me mostró su colección de gazapos de El Sol de Puebla.

Resulta que durante años el señor Wolfson se dedicó —entre muchas otras cosas— a recortar todos los barbarismos que en El Sol de Puebla se publicaban. Errores ortográficos, cabezas erróneas, pies de fotos absurdos, dedazos y otros barbarismos eran parte de la enciclopedia que nuestro desaparecido amigo guardaba sólo para él.

Cierto estoy que a los jóvenes periodistas les puede parecer poco trascendente el manejo de los números en el deporte, debido a las infinitas herramientas que hoy otorgan las computadoras pero, remontándonos a los tiempos en que el lápiz y el papel eran los instrumentos del autor del Quién es Quién del Futbol Mexicano, el mérito del periodista e investigador es simplemente extraordinario.

Son tantas las anécdotas que vienen a mi mente que esta vez prefiero quedarme con la imagen del hombre con el que compartí tantas horas frente al micrófono de Tribuna.

Hasta siempre, Isaac.

¿Y quién defiende a las moscas?

El día de ayer El Sapo Loyola, en su carácter de regidor municipal, propuso la prohibición de las corridas de toros, las peleas de gallos, las charreadas y los jaripeos.

Seguramente, el regidor debe ser vegetariano o hasta vegano para oponerse al sufrimiento animal. Porque no me podría explicar a un personaje defendiendo a los animales, cuando su régimen alimenticio incluye carne o productos de origen animal.

Pero como estoy cansado de estos incongruentes animales de dos patas, sólo quiero preguntarle quién va a defender a las moscas, que como buen sapo se ha tragado durante su gestión como regidor.

Porque ellas seguramente sufren igual.