El 7 de julio, director de licitaciones violó la ley electoral

Enrique Núñez/Contracara/Intolerancia
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El pasado viernes el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI convocó a las principales figuras poblanas de su partido para iniciar el análisis de la derrota del domingo 7 de julio.

De este primer encuentro, los priistas reconocieron errores, identificaron traiciones y aceptaron que fueron rebasados por el poder del gobierno morenovallista, el cual convirtió la elección en un asunto de Estado, en donde no existieron límites ni financieros ni de estructura para lograr un triunfo electoral.

En esa dinámica resaltó la evaluación que la dirigencia nacional hizo de Enrique Agüera, a quien le reconocen haber peleado hasta el último momento en medio de la vorágine que se vivió en Puebla, donde la orden superior era la de arrasar con todo aquel que se les pusiera enfrente.

En ese sentido, Agüera Ibáñez tiene el reconocimiento de su partido de que cuenta con un capital político que en circunstancias de mayor equidad les podría haber dado un resultado favorable.

En el CEN priista se destacaron los más de 200 mil votos obtenidos, sabedores de la avasallante operación gubernamental de la que los priistas fueron objeto.

Los tiempos de reflexión entre los priistas han llegado y entre ellos será primordial reconocer el poder del enemigo, las virtudes de sus principales actores, identificar a los traidores y encontrar urgentemente líderes verdaderos.

Un mapache de cuello blanco

Para los funcionarios morenovallistas violar la ley se ha convertido en un asunto cotidiano. Lo mismo les da violar la Ley de Transparencia que la Ley de Monumentos y Zonas Históricas, y recientemente la Ley Electoral.

En el caso de la transparencia, los funcionarios de la administración estatal no han tenido empacho para llevar a Puebla a escándalos internacionales por el bloqueo de información en la compra de helicópteros, al igual que por la construcción del CIS y recientemente por la irregular compra de la mega rueda de la fortuna.

En el caso de la Ley de Monumentos, Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas, en este sexenio hemos sido testigos de la forma en la que se destruyó y afectó la zona de Los Fuertes, y en este año inmuebles del Centro Histórico protegidos por el INAH, con tal de imponer un teleférico como uno más de los caprichos del Señor de los Cerros.

Y por si algo nos faltaba, el pasado 7 de julio un funcionario del primer círculo morenovallista violó el código electoral al haber fungido como funcionario de casilla, pese a estar impedido por la ley.

Se trata del director de Licitaciones y Concursos del gobierno del estado, Sergio Ayala Jasso, quien violó flagrantemente el artículo 141 del Código Electoral, el cual en su fracción V dice claramente que para ocupar un cargo como funcionario de casilla es requisito “no ser servidor público de confianza con mando superior”.

Además, este personaje no puede argumentar desconocimiento de la ley, toda vez que trabajó en el Instituto Electoral del Estado, donde ocupó la Dirección de Capacitación Electoral, lo que en teoría lo convierte en un “experto” en la materia.

Incluso, a su salida del IEE fue de los pocos beneficiados con una jugosa liquidación de 400 mil pesos, pese a que no fue despedido, sino que renunció voluntariamente debido a que estaba contratado en la Secretaría de Administración.

Por si fuera poco, el funcionario morenovallista, a través de su cuenta de Twitter: @sergejasso, hizo públicos de manera anticipada los resultados de su casilla, la 1533 C2, donde anunció que Puebla Unida tendría 1815 votos, contra 135 de la coalición 5 de Mayo.

Así las cosas, podemos concluir que el encargado de todas las compras que realiza el gobierno del estado es un personaje que acostumbra actuar cínica y abiertamente al margen de la ley.

Seguramente esa es la razón por la cual fue llamado para ocupar la Dirección de Licitaciones y Concursos de la administración morenovallista, desde donde se engorda al cochinito para el proyecto de 2018.

En Vialidad venden las delegaciones

El día de hoy se hará oficial el nombramiento de 25 nuevos delegados de Vialidad Estatal, quienes tuvieron que pagar una cuota entre 20 y 40 mil pesos para lograr el nombramiento.

La fuente que reveló esta información a Intolerancia explicó que el encargado de cobrar esa cuota fue el comandante Jaime Hernández, principal operador de la directora de Vialidad Estatal.

Las variantes en el precio de las delegaciones son debido a la importancia del municipio al que son asignados, donde las más caras son San Martín Texmelucan, Tehuacán, Atlixco y Tepeaca.

Cada uno a su medida, pero todos los nuevos delegados se pusieron con su cuota.

Habrá que ver si el flamante contralor Eukid Castañón se aprieta los machos y pone orden en esta corrupta dependencia.

Veremos y diremos.

Un fuerte abrazó al maestro

Permítanme aprovechar este espacio para felicitar al decano del periodismo en Puebla Enrique Montero Ponce, quien celebra su santo y cumpleaños. Sin excepción, cada 15 de julio es motivo para recordar las mil anécdotas que don Enrique me permitió vivir a su lado. Felicidades, maestro.