Eukid Castañón podría incorporarse el lunes a la Contraloría
En efecto, Carlos Navarro Corro, presidente del partido Pacto Social de Integración (PSI), fue un instrumento político al servicio de Javier López Zavala en buena parte del sexenio marinista.
Desde la Secretaría de Gobernación, el entonces brazo derecho de Mario Marín Torres aceitó, financió y dirigió los esfuerzos de Navarro Corro encaminados a fundar el malogrado Partido Esperanza Ciudadana (PEC), el mismo que desapareció inmediatamente después de las elecciones intermedias de 2007.
Aquella vez, el PEC registró 32 candidatos a puestos de elección popular y solo ganó una presidencia municipal, la de Chignautla.
Debido a que no consiguió ni el 2 por ciento del total de los votos emitidos en la jornada, perdió el registro y con ello la posibilidad de competir en procesos posteriores.
Más adelante, en la contienda de 2010 por el gobierno del estado, Navarro se sumó a Zavala en algunos actos de campaña, y en esa misma elección, su hija, Nadia Navarro Acevedo, operó a favor del abanderado tricolor como coordinadora estatal de las mujeres priistas.
Tras el fracaso electoral de su primer padre, el novel vividor de la política se fue a la clandestinidad, al menos hasta febrero de 2012, cuando reapareció para presentar la solicitud de registro de un nuevo partido ante el Instituto Electoral del Estado: el PSI.
Dados sus antecedentes, lo fácil fue señalar a López Zavala como autor intelectual del nuevo instituto político, y luego entonces, culparlo por la alianza que en términos de "candidaturas comunes" realizó en la pasada contienda electoral con Puebla Unida, la coalición del gobernador.
Sin embargo, aun en el hipotético caso de que Zavala fuera la mano detrás de Navarro Corro, el PRI de Pablo Fernández del Campo y Fernando Moreno Peña no quedó exento de responsabilidad en este tema.
Por falta de visión, por falta de pericia en las negociaciones o por soberbia, o por las tres al mismo tiempo, los desacreditados jerarcas del tricolor fueron los culpables de que el PSI terminara en los brazos de Rafael Moreno Valle.
Repase usted los hechos, los que fueron públicos y los que se suscitaron en privado pero que ahora le contaré.
Navarro solicita el registro para Pacto Social de Integración el 29 de febrero de 2012, el cual le niega el Instituto Electoral del Estado cuatro meses después, el 25 de junio.
Gracias a un recurso de inconformidad que promovió ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el 13 de febrero del presente año obtiene un fallo que le pide al IEE revisar la solicitud de nueva cuenta. Aun así, cinco días después, los consejeros electorales le niegan el registro por segunda vez.
Navarro regresa al Tribunal y logra que éste le ordene al IEE otorgar el registro, como finalmente sucede el 16 de marzo.
La pregunta es: ¿Qué hicieron mientras Fernández del Campo y Moreno Peña para sumar al nuevo partido a la causa tricolor?
La respuesta es "nada".
O sí, "muy poco".
Tan poco que al final Moreno Valle les ganó la partida.
Los generales priistas fueron a la caza del PSI, entablaron negociaciones con su presidente pero jamás llegaron a un acuerdo concreto.
Faltos de capacidad para conciliar intereses, sobrados acaso, no quisieron acceder a la concesión de candidaturas que demandaba Navarro y terminaron por decirle que su partido era irrelevante para ellos y que no lo necesitaban.
Un importante testigo de estas pláticas fue el priista Víctor Gabriel Chedraui, quien acudió en representación del PSI.
¡Qué le parece!
El precandidato a la presidencia municipal de Puebla, que compitió hace cuatro meses contra Enrique Agüera Ibáñez, fue uno de los enlaces elegidos por Navarro para cabildear con la dirigencia tricolor.
Frente a la incompetencia de un bando, irrumpió la eficacia del otro.
Obligado por las circunstancias, Moreno Valle pidió a su operador de cabecera (Eukid Castañón Herrera) que buscara al presidente del PSI para sumarlo a Puebla Unida, por la vía de las "candidaturas comunes".
Lo logró
A diferencia del PRI, éste sí pudo conciliar intereses y generar los acuerdos.
Ni Fernández del Campo ni Moreno Peña supieron lo que dejaron ir, hasta el domingo 7 de julio.
Ahora lamentan los acontecimientos y le cargan el muertito a Zavala.
Solo hay que razonar una cosa:
Si el PSI hubiera nacido para sumarse a los propósitos electorales de Moreno Valle, no habría recibido, ni por equivocación, los dos reveses que le propinó en una primera instancia el IEE.
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A propósito de "operadores de cabecera", ha trascendido que Eukid Castañón se incorporará de nuevo a la administración estatal y que podría hacerlo el próximo lunes.
Según la especie, el ex subsecretario de Gobernación, uno de los hombres de mayor confianza de Moreno Valle, ocupará la cartera del gabinete que dejó vacante Irma Patricia Leal Islas: la Secretaría de la Contraloría.
Si Castañón es un experto en asuntos políticos, también lo es en el tema de la fiscalización de recursos públicos y procesos de reingeniería gubernamental, áreas en las que se especializó desde su primera incursión en la Contraloría, en el sexenio de Melquiades Morales Flores.
El arribo de Eukid a la dependencia estuvo previsto desde el comienzo del gobierno morenovallista, sólo que una serie de circunstancias de índole político y electoral aplazó el nombramiento hasta ahora.
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José Antonio Gali Fayad fue la sensación este jueves en el zócalo.
El candidato ganador de la elección para presidente municipal de Puebla estrechó manos, repartió abrazos y posó para las cámaras de varias decenas de ciudadanos que acudieron al encuentro con el futuro alcalde.
A las 11:30 horas cruzó a pie la calle 2 sur, salió de un restaurante ubicado en el Portal Morelos con destino a su camioneta, una Jeep Cherokee que ya lo esperaba sobre 3 Oriente, a un costado de la plancha del zócalo.
El objetivo fue infructuoso
Apenas atravesada la calle, a unos metros del vehículo, Gali Fayad comenzó a ser abordado por la gente que lo reconoció a su paso y que no dudó en frenar su camino para ir a saludarlo.
Uno a otro fueron llegando los poblanos, familias enteras que lo felicitaban por la victoria del domingo y que sacaban los celulares, los ipods y las ipads para llevarse la foto del recuerdo.
En apariencia se trataba de una escena similar a las que Gali se acostumbró en campaña, pero no fue así.
Entre felicitaciones y entrevistas de los reporteros, que pronto se enteraron de su presencia, "Tony" Gali estuvo dos horas y media en la esquina de 2 Sur y 3 Oriente, bajo el sol, enfundado en traje azul obscuro y permanentemente de buen humor.
Todo un récord para quien acaba de ganar una elección y se prepara para gobernar la ciudad más importante del estado.
Twitter: @jorgerdz
