Implosión en Va por México

  • Rodrigo Rosales Escalona
Tal pareciera que la ambición obsesiva y hambre de poder en México, nubla la realidad

El concepto de implosión procede de explosión, aunque con la sustitución del prefijo. Una explosión es el proceso que se desarrolla cuando, por un aumento rápido de presión, se libera energía de manera violenta, desprendiendo gases, luces y calor, haciendo ruido y rompiendo el objeto donde estaba contenida.

En el caso de la implosión, se produce cuando en un cuerpo se registra una presión inferior a la exterior, lo que provoca que sus paredes se rompan hacia dentro. Por eso, en el lenguaje coloquial, suele decirse que una implosión es una especie de explosión hacia dentro: el elemento que implota se derrumba sobre sí mismo por una fuerza externa.

En el caso del universo tenemos a los agujeros negros de masa estelar; se forman cuando una estrella de más de 20 masas solares agota el combustible en su núcleo y colapsa bajo su propio peso. El colapso desencadena la explosión de una supernova que expulsa las capas exteriores de la estrella. Pero si el núcleo aplastado contiene más de tres veces la masa del sol, ninguna fuerza podrá detener su colapso en un agujero negro. Se tiene poco conocimiento sobre el origen de los agujeros negros supermasivos, pero se sabe que existen desde los primeros días de vida de una galaxia.

Una vez formados, los agujeros negros crecen por la acumulación de la materia que atrapan, incluyendo el gas desprendido de estrellas vecinas e incluso otros agujeros negros.

Un submarino, por ejemplo, puede sufrir una implosión si se sumerge demasiado, más allá del límite que puede soportar la nave. En ese caso, cuando la presión del agua es muy alta por la profundidad, se produce la implosión y el submarino se comprime de forma brusca y con un gran ruido.

El desgaste político del PRI en el poder parte del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, quien impuso el modelo neoliberal para restar presencia administrativa y ejecutiva al Gobierno, bajo el esquema de que la iniciativa privada “es capaz de poder conducir una nación”. Los resultados a lo largo de cinco sexenios resultan una catástrofe tanto para el conjunto social como para la nación en cuanto a pobreza social. En el sector salud se le fue mermando su presencia social por una privada, lo mismo ocurre con PEMEX y CFE, a quienes padecieron el desgaste por no mantenimiento a instalaciones, como también ahogarlas financieramente, cumpliendo el papel privatizador en 2014.

Además de violaciones a derechos humanos y laborales, el conjunto social no paró en mantener luchas legales y protestas contra el canibalismo económico impuesto.

En lo referente a la vida de los partidos políticos, también el salinismo les extirpó identidad para conducirlos en una amalgama amorfa sin valores propios, con una careta de siglas, pero sin cuerpo real.

El PRI y PAN fueron fusionados en un matrimonio para la toma de decisiones a modo, en el entendido de que se apeguen al dictamen del poder del gobierno como de la amante iniciativa privada, quienes son los que la oligarquía se encarga de “legitimar” al gobierno en cuanto a su complicidad de beneficio mutuo. La traducción es corrupción a secas.

El origen del PRD parte de esa unión política y social que buscaba el triunfo electoral para la Presidencia de la República en 1988. El fraude electoral avalado y respaldado por intereses fácticos, logran el cometido, pero el PRD mantuvo la bandera de lucha social, porque dentro de sus integrantes fueron participantes de otros movimientos sociales desde el 68 al momento salinista. La respuesta para desgajar y fragmentar al PRD fue el aniquilamiento de sus mejores cuadros. Ya para fines de los noventa, el injerto de elementos de la escuela de Rafael Aguilar Talamantes como provocadores y porros, ahora son del PRD, conocidos como Chuchos, entre ellos es Jesús Zambrano, actual dirigente de este partido.

Históricamente el PRI y PAN fueron antagónicos a partir de sus estatutos hasta Salinas de Gortari, quien los indujo a irse fusionando para contar con un cuerpo político que avalara al sistema neoliberal en todo, al grado que la sociedad mantiene reclamos y protestas permanente de acusar que la traición electoral de 1988. Muestra de ello es con Ernesto Zedillo quien es la prueba fehaciente de que la tecnocracia arroja a la nación al cadalso, situación que el conjunto social da muestras de hartazgo y no soportar esa situación, dando lugar a la llamada “transición política”, para dejar pasar como presidente a Vicente Fox, bajo el argumento de que así se cumple con la democracia.

La falacia queda marcada bajo otro mandato de derecha con Felipe Calderón, al formalizar el matrimonio PRI-PAN, que únicamente la diferencia está en las siglas, no así en intereses.

Con el PRD, la historia es similar. Con los ‘chuchos’ que dan de baja sus principios para ser parte de esa amalgama insultante de lo que es PRIAND, que le llamó Triada, así como existen capos. En China, organismos criminales se les llama Triada, en Japón Oyabun y en México los Clanes y derivados.

Hasta Peña Nieto es tal el desgaste político, tecnocrático y la corrupción e impunidad, que la sociedad ya del hartazgo pasa la ira ante tantas violaciones a cada uno de sus derechos, por lo que el hilo se rompe por lo más delgado, dando forma su protesta en el apoyo de quien sabe expresar esos sentimientos para caminar de igual forma en la lucha; es así que como se conforma un movimiento de protesta de voces y sentimientos afines a través de la larga lucha de Andrés Manuel López Obrador.

Por más que la oligarquía y la Triada también formaron un bloque en su contra, diseñando modelos de guerra sucia, de propaganda impregnada de odio, ya no tuvo el mismo efecto de elecciones pasadas, porque el desgaste de la tecnocracia hambrienta ya no podría sostenerse.

La propaganda fue insuficiente como un fracaso, al no poder persuadir a la sociedad de que el “populismo” nos “conduce al comunismo”, de que va en contra del desarrollo, etcétera. El desgaste de intelectuales y orgánicos que diseñaban estrategias negativas de propaganda fueron insuficientes como ilógicas para una sociedad que encontró una misma voz.

Desde ese momento al triunfo del pueblo en 2018, no pararon en su guerra de odio, al contrario, se reorganizan y diseñan nuevas estrategias para ir minando como sembrando odio contra el nuevo gobierno. La oligarquía y cleptocracia les urgía “nuevas ideas” de odio, respondiendo a la convocatoria Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Amparo Casar y medios de comunicación como Reforma y El Universal, por citar unos cuantos, quienes a través de sus plumas se unieron al concierto de odio.

La desesperación de la oligarquía ante su déficit de credibilidad ante la sociedad, así como de la Triada PRIAND que también pierde legitimidad, obliga que para marzo de 2020, Claudio X. González, reúne a Alito, Marko Cortés y Jesús Zambrano en su residencia, para comprarlos y hacerlos un instrumento de choque contra el gobierno. De ahí en adelante, cada uno pierde aún más su identidad, son despojados de sus siglas y doctrinas para hacerlos una albóndiga de pan sin migajón, es decir, ya carecen de sus causas originales, al asumir una causa oligarca.

Los tres alienaron a sus cuerpos políticos hasta en la Cámara de Senadores y Diputados, quienes bajo el pretexto de ser de “oposición”, legitimaban las andanadas de Cludio X. González y Gustavo de Hoyos, como cabeza oligarca del entramado ultraderecha.

Históricamente el PRI nace de la Revolución, el PRD de una lucha contra el fraude electoral, pero ahora ya no tienen pasado, los hicieron un organismo inicial Va Por México que son la voz e intereses de quienes perdieron privilegios y que su hambre impune de seguir medrando al pueblo y Nación, ya no es así.

Para el 11 de octubre de 2021, una vez más X. González y Gustavo de Hoyos, para ratificar su alianza electoral con la Triada, donde Alito enfatizó que: “somos la voz de los mexicanos, por eso escuchamos, atendemos y entendemos las exigencias de una ciudadanía activa y comprometida.”

Además, agregó que la coalición continuará trabajando con Sí por México y con “toda la sociedad civil organizada” para promover la agenda que le interese a la ciudadanía.

Esa sociedad no les respondió en el reciente proceso electoral al perder cuatro de seis gubernaturas. El resultado deriva en que exlíderes del PRI, convocan una reunión con Alito para exigirle su renuncia, al sumar la serie de audios que demuestran su amplia corrupción.

De esa reunión, podríamos decir que fue de vergüenza y fracaso, porque Alito se impuso una vez más, pretextando que hasta el año próximo termina su mando en el PRI. Tan luego como culmina la reunión, Alito intenta dar muestra de “unidad partidista” al emitir su mensaje y tomarse la foto con los integrantes de su camada, sin que estuvieran presentes esos líderes que han de sentirse frustrados de no poder expulsar a un dirigente así. Lástima Margarito.

La Triada ante la profunda crisis que padecen, no nada más Alito, también Marko, padecen de voces de sus militantes que no deben continuar al frente de sus mancilladas siglas, por ser violadores de cada doctrina. Del PRD, ya ni olor tiene, porque Zambrano está en el féretro.

El poder compartido entre oligarquía y el poder político de un grupo tecnócrata, los emborrachó, incapaces de comprender a Maquiavelo u otros pensadores del quehacer político.

Por sus actos viles como corruptos, el ser siervos de la oligarquía caníbal, los conduce al exterminio, no por una sociedad que va aprendiendo a ser ella misma, y sí por mezquinos y criminales del poder, que se arrojan a la implosión total. Lo absurdo es que, de una etapa de nacimiento político, hoy carecen de ella, los transformaron en una masa única y sin valor alguno ético ni moral.

Fuentes
https://ciencia.nasa.gov/que-son-los-agujeros-negros

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Rodrigo Rosales Escalona

Periodista y analista político en medios locales y nacional, filósofo, docente en nivel superior, activista social, comprometido con la justicia.