Libertad de expresión y protagonismos

  • Rodrigo Rosales Escalona
Poderes económicos, políticos y fácticos van contra la libertad de expresión

Los anhelos democráticos y de justica social, por décadas, son reclamos permanentes del pueblo. Un pueblo que tomó la determinación de ir cobrando demandas en el voto.

Luego de constantes movimientos y luchas sociales, donde la represión e injustica formaban parte de un sistema separado como corrupto de la democracia, ante exigencias sociales, el cinismo de poder, determinó mermar a la nación.

Dl movimiento ferrocarrilero de 1958, a la desaparición de 43 normalistas, se pensó que quedaría como anécdota más, que una masacre más, no tiene cuidado.

Por eso y más, el pueblo decide hacer justicia por propia mano.

Alguien me contestó en redes lo siguiente, en referencia a los 55 años del Cuartel Moncada:

 “Grupos que optaron por las armas para transformar el país. Mientras otros buscaban fórmulas pacíficas. ¿Quiénes finalmente transformaron al país? ¿Los que optaron por las armas o los que optaron por otros medios?

Si partimos que los movimientos y luchas sociales son permanentes, no se debe a caprichos, al contrario, la corrupción sistemática, que suprime todo derecho de justica, obliga al pueblo a protestar. El costo por atreverse a convocar a la Constitución, es la represión general, incluyendo despidos y pobreza extrema. La cómoda postura de quienes se hacen poseedores del poder, omite la misma para satisfacer sus intereses. Ayotzinapa es el ejemplo trágico. Herida profunda que jamás desaparecerá.

La libertad de expresión como de prensa, poseen la garantía desde el artículo 6 de la Constitución mexicana contiene la libertad fundamental de expresión de las ideas en los siguientes términos: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito o perturbe el orden público; el derecho a la información será garantizado por el Estado.

La libertad de expresión es una de las condiciones de existencia y de posibilidad de un régimen democrático; en otras palabras, es condición necesaria (aunque no suficiente, desde luego) para que se pueda considerar que en un determinado país hay democracia.

Sin embargo, dicha libertad no cabe en un sistema corrupto, al contrario, se aplica la represión para evitar las expresiones sociales y de prensa para impedir que se les denuncie por violar a una incipiente democracia.

Los poderes económicos, políticos y fácticos, son los principales interesados en evitar la libertad de expresión, como también a la prensa. Claro que, si ésta es la que obedece a intereses, que evita, oculta la objetividad, como también denostar a los movimientos sociales, sembrando falsas noticias o deformando la realidad, son llamados medios e intelectuales orgánicos.

“Una de las características más importantes de cualquier grupo que se esté desarrollando hacia la dominación es su lucha por asimilar y conquistar <ideológicamente> a los intelectuales tradicionales. Pero esta asimilación y conquista es más rápida y eficaz cuanto más éxito tenga el grupo en cuestión fabricar sus propios intelectuales orgánicos”.

ANTONIO GRAMSCI, Cuadernos de la cárcel.

Ante la pérdida de privilegios acostumbrados en sexenios, una casta dorada de intelectuales orgánicos, que se sienten reprimidos, convocó a otros 650, a firmar un manifiesto exigiendo “libertad de expresión y prensa”, derivando en una oleada de exclamaciones.

Cabe aclarar que dicho origen parte de que tanto Héctor Aguilar Camín, como Enrique Krauze, dejaron de pertenecer al privilegio del presupuesto gubernamental, acusando que los reprimen.

Sin embargo, ante lo señalado líneas arriba, jamás expresaron denuncia alguna, por lo menos solidaridad a la ciudadanía reprimida, al contrario, también denostaron los movimientos.

Las expresiones sociales, no encontraron eco en sus escritos. Se dedicaron a una vida contemplativa sin ver lo que ocurre en la tierra.

No olvidar que Enrique Krauze, es uno de los que participó en la producción de la serie “El populismo en América Latina”. Situación similar lo hace Héctor Aguilar Camín. Se agrega Ciro Gómez Leyva, Carlos Loret, José Cárdenas, y otros más que consideran que el actual gobierno los reprime.

No olvidar que, en cada sexenio pasado, periodistas que intentaban ejercer la libertad de expresión, los despedían, amenazaban o ejecutaban, como Manuel Buendía, despedida Carmen Aristegui, por citar unos. Claro que tenemos a Jesús Lemus Barajas, periodista encarcelado cuando Genaro García Luna se encontraba al frente de la Secretaría de Seguridad Pública federal mexicana, quien denunció que encabrona que el expresidente Felipe Calderón Hinojosa defienda la libertad de expresión cuando su sexenio fue un periodo negro para los integrantes del gremio periodístico.

Si en verdad existe represión actualmente, entonces Primer plano, un programa de televisión mexicano semanal emitido por IPN Once TV México, que se dedica a analizar el entorno político principalmente de México. Es conducido por los analistas María Amparo Casar, Sergio Aguayo, Lorenzo Meyer, José Antonio Crespo y Francisco José Paoli Bolio y Leonardo Curzio, serían despedidos del canal politécnico por emitir sus opiniones, que remarcan cuestionamientos al actual gobierno.

Los orgánicos, en ningún momento padecen lo que acusan.

Insisto, el número de periodistas asesinados desde Vicente Fox, son 145. De acuerdo a Reporteros Sin Fronteras, en el presente sexenio, periodistas asesinados, todos son por el crimen organizado, a diferencia de sexenios de la impunidad.

El problema nacional, es la pérdida de liderazgos en los partidos políticos, quienes están sin brújula, de lo que exige la sociedad. Vacío que compromete su existencia en la incipiente democracia.

En cuanto a la derecha, que tiene un espacio en el PAN, no encuentro en Marko Cortés identidad y liderazgo, al contrario, marca el ritmo de debilidad, sobre todo con la derrota electoral.

Felipe Calderón y su esposa Margarita, pretenden navegar una vez más en política y recursos que destina el INE. Ante no poder comprobar que los requisitos para ser legalizado su partido México Libre, le negaron legalmente el mismo, por lo cual, Calderón grita al cielo ¡Injustica y represión! La cruda realidad que tiene, lo hace estar en delirio y sed de recursos, acusando al gobierno de la república de represor.

No puede marginar que en su gobierno estuvo Genaro García Luna, así como acelerar la venta de Pemex y soberanía, además de muertos.

Marko Cortés, se compadece e invita a regresar al PAN, pero, Ricardo Anaya, sale de la catacumba, luego de invernar, para sacudirse de sospechas de corrupción, y avenarse la puntada de que “está dispuesto a corregir el rumbo del país”.

Todo indica que, dentro del PAN, no todos están contentos con el niño maravilla, porque no olvidan quién es. Incluso, panistas lo cuestionan que es un traidor, ponen como ejemplo que él traicionó a Rafael Moreno Valle.

Se complica el PAN como representante de la derecha rancia.

En relación a FRENA, como expresión de la ultraderecha más rancia, quien es la expresión de grupos e intereses económicos y políticos, no son vistos bien, hasta por el mismo PAN, porque ante su perfil y discurso fascista, es un lastre que mina y desmorona a la derecha misma.

Ponemos un ejemplo de sus expresiones acaloradas, cuando denuncian que la Guardia Nacional, es un cuerpo “venezolano o Bolivariano”. FRENA coincide con grupos de extrema derecha en el mundo, con similar perfil nazi o fascista.

Acusan de que México se dirige al “comunismo”. Le he preguntado a varios de sus integrantes si saben, conocen y han leído textos comunistas, contestan que no. Por lo cual su dirigente Gilberto Lozano, los avienta al precipicio sin alas.

Es un movimiento populista agresivo, que grita” violación a la expresión, a despojar a la gente de bien, de sus privilegios”, etcétera. FRENA que no tiene freno en ir en movilización y ruido, contentos en exclamar lo mismo que los cristeros, en exclamar oraciones, pecando por convocar a Dios, porque él luchó por los descalzados, contra un reino fuera de la justicia.

Gilberto Lozano, más sus patrocinadores, usan las redes sociales para filtrar memes y mensajes típicos del rumor, del chisme y provocar miedo en sus ovejas, al grado de que exclaman que el presidente brasileño Bolsonaro, es un ejemplo de democracia.

FRENA es el instrumento de ir sembrando sentimientos encontrados, manipulando a personas carentes de idea de lo que implica la justica social, laboral y democracia. De crear un caldo de cultivo de extrema derecha, se usar a ciertos medios periodísticos impresos, televisivos y radiofónicos, como el coro orgánico.

Los contrastes en redes sociales son claros, porque Gilberto Lozano se ufana que son millones de ciudadanos que lo siguen. Fácil, porque si leemos a Jonathan Swift, en su libro “El arte de la mentira política”, encontramos el cómo ese arte, sirve para hacer creer que la mentira es un hecho. Es un hecho de que Gilberto usa el mensaje religioso, apegándose a manuales de la CIA, que han servido en el mundo para derrocar o entorpecer gobiernos democráticos contrarios al imperio norteamericano.

Su liderazgo es un riesgo, sí, pero para la derecha partidista del PAN, porque he platicado con algunos de sus militantes, quienes no están dispuestos a ser identificados con Lozano, en el sentido de que los polariza, si vendiera la idea de que FRENA es una expresión de dicho partido.

También dicen que los 650 firmantes, sobre todo Krauze y Camín, jamás se atreverían a expresar algún sentimiento de ese tipo, como tampoco a colar la idea. Coincido, porque no creo que se den un disparo en el pie.

Es un hecho que la derecha grupal como los intelectuales orgánicos, la desesperación de perder privilegios, los conduce al canto de las sirenas en el desierto, creen que convocar exaltando falsa moral al pueblo, cobrarán eco, sin percibir que el pueblo tiene décadas reclamando y exigiendo derechos y justicia secuestrada por estos orgánicos fácticos y de poder en gobiernos cómplices.

Bibliografía recomendada:

Swift, Jonathan, El arte de la mentira. Ed. Sequitur. Madrid, 2006

Toussaint, Florence. Crítica de la información de masas. Trillas, México, 1991

Mucchielli, Alex. Piscología de la comunicación. Paidos, España, 1998

Cuesta, Ubaldo, varios. Comunicación y terrorismo. Técnos, Madrid, 2012

Secanella, Petra. El periodismo político en México, Ed. Prisma, 1999

Fazio, Carlos. Terrorismo mediático. Ed. Debate. México, 2013

Buzek, Antony. Prensa e ideología. Ed. Marymar. Buenos Aires, 1967

 

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Rodrigo Rosales Escalona

Periodista y analista político en medios locales y nacional, filósofo, docente en nivel superior, activista social, comprometido con la justicia.