El riesgo de vivir en Puebla

  • Miguel Ángel de la Rosa
Tomar un café a un lugar público, se ha vuelto peligroso.

El pasado jueves 6 de febrero fue asesinado en forma cobarde en el club de nutrición Bety, ubicado en la 5 sur entre la 27 y la 29 poniente el médico de profesión Humberto N. mejor conocido como el Dr. Cosquillas. No obstante que ante estos hechos delictivos que se dan en nuestra ciudad capital del estado de Puebla, ya hemos perdido la capacidad de asombro, al menos en este delito no fue así, este homicidio lastimó mucho a nuestra sociedad por tratarse de un hombre que fue bueno, como lo puede saber a través de muchas crónicas sobre su vida que fueron publicadas en los medios de comunicación. El Dr. Cosquillas recorría los hospitales de la Angelópolis para llevar alegría a los niños que se encontraban hospitalizados. Un sujeto llegó a robar, como ocurre todos los días a todas horas y en todos los rincones de esta ciudad y el Dr. Cosquillas al defender a su esposa e hijo de una probable agresión recibió un disparo en la cabeza que lo privó de la vida. Puebla se ha convertido en una de las ciudades más peligrosas del país y las actuales autoridades como ya se ha vuelto una moda nacional ante la incapacidad de enfrentar los graves problemas de inseguridad, de forma cínica les echan la culpa a los gobiernos anteriores.

Yo nací, crecí, estudié, me casé y he hecho mi vida en esta ciudad de Puebla, recuerdo en el pasado cuando se podía vivir con seguridad en Puebla, abordaba yo en mi época de estudiante los camiones de esa época, el verde pistache que circulaba por mi colonia La Paz, el azul San Matías, el verde La Junta y otros más y nunca ocurrían los asaltos que hoy padecen los usuarios del transporte colectivo. En Puebla ya es historia del pasado el ir a comer tranquilo a cualquier restaurante o a dialogar algún café sin temer por tu seguridad. Hace algunas semanas fui testigo presencial de un intento de asalto que terminó en balacera en el Starbuks de la avenida Juárez. Ya no se puede ni siquiera ir a tomar un café a un lugar público, se ha vuelto peligroso. Solía también en el pasado despertar muy temprano y hacer un poco de ejercicio en el cerro de La Paz. Siempre había algunas docenas de vecinos realizando actividades físicas, hace no mucho tiempo lo hice un sábado por la mañana y no había ningún deportista más que el que esto escribe. Se acercó una persona y me narró que estaban asaltando en la escalinata que se encuentra en la calle Zacatlán a un lado de la Iglesia del Cielo. Los fines de semana que no hay tanto movimiento en esa calle y me recomendaba que mejor me retirara. Hemos perdido ya los espacios públicos. Hemos perdida ya a Puebla y nuestras autoridades siempre encontrando una escusa para no asumir la responsabilidad de lo que ocurre. A nivel municipal como a nivel estatal en Puebla tenemos pésimos gobiernos, es por ello que vivir en Puebla en este 2020 ya es un riesgo.            

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Miguel Ángel de la Rosa

Contador público por la Universidad del Valle de Puebla, licenciado en Derecho por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), y maestro en Derecho empresarial y fiscal por la Universidad Iberoamericana (Golfo-Centro). Es especialista en auditorías con registros en el SAT y en la Auditoria Superior del Estado (ASE). Fue presidente del Comité Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de 2008 a 2011, entro otros encargos políticos.