LA RELIGIÓN ES EL OPIO DEL PUEBLO

  • Rodrigo Rosales Escalona
Senadora presentó iniciativa que eliminaría la separación iglesia y estado

La religión es el opio del pueblo “.

Bueno, no sólo es incorrecta, sino que conviene contextualizarla un poquito, así que acá está tal como aparece en su obra Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel (1844):

La inquietud religiosa es al mismo tiempo la expresión del sufrimiento real y una protesta contra el sufrimiento real. La religión es la queja de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón y el espíritu de un estado de cosas desalmado. Es el opio del pueblo.

– Karl Marx

La Senadora por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), María Soledad Luévano Cantú, presentó una iniciativa de reforma ante el Senado de la República con la que aparentemente se eliminaría la separación entre la iglesia y el Estado, plasmada en la constitución.

Según el proyecto de la ¿morenista?, dichas modificaciones pretenden el reconocimiento de “derechos inherentes a la libertad religiosa”, entre ellos el de profesar y participar, en público o en privado, en actos de culto, así como el derecho a la objeción de conciencia por motivos religiosos.

Dicha propuesta contempla permitir a servidores públicos participar en eventos religiosos sin ser amonestados, realizar actividades religiosas en coordinación con los tres órdenes de Gobierno, así como al interior de escuelas y centros penitenciarios.

Además, abre la posibilidad de que las instituciones religiosas difundan sus mensajes y preceptos a través de cualquier medio de comunicación.

A su vez, la Legisladora ¿morenista? propone modificaciones, adiciones y derogaciones de distintas disposiciones plasmadas en la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

Una de las principales reformas propone modificar la redacción del artículo primero para eliminar la frase que establece que dicha legislación está fundada en “el principio histórico de la separación del Estado y la iglesia”.

La iniciativa también propone derogar el segundo párrafo del mismo artículo, el cual establece que las creencias religiosas de una persona no le eximen de cumplir con las leyes mexicanas.

Otra adición plantea permitir a instituciones religiosas manifestarse para expresar sus creencias en relación con asuntos de carácter social, así como a difundir sus preceptos y mensajes a través de medios de comunicación.

Es así, como pretende dar un retroceso a la historia como a la misma Constitución en el artículo 130. Al grado de que el ministro en Retiro, José Ramón Cossío Días, calificó la propuesta como preocupante y “un retroceso a la laicidad”.

A través de su cuenta de Twitter, Cossío Díaz dijo que, luego de analizar cuidadosamente la propuesta de la Senadora Soledad Luévano, consideraba que se trata de un retroceso a pesar de que se “disfrace” como libertad religiosa.

He leído con cuidado la iniciativa de la senadora Luévano para reformar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, y es francamente preocupante. Es un retroceso a la laicidad, por más que trate de disfrazarse de libertad religiosa”.

— José Ramón Cossío D. (@JRCossio) Diciembre 17, 2019

Bajo este punto, el presidente Andrés Manuel López Obrador, fue contundente y puntual, al señalar que la propuesta de la senadora zacatecana es a título personal, y desde la oficina de Presidencia no se promoverá esta propuesta.

Aunque la legisladora tiene derecho a presentar propuestas, ya que además de trata de un Poder independiente y autónomo, es un tema que no debe tocarse, apuntó.

“Considero que eso ya está resuelto desde hace más de siglo y medio, creo que eso se resolvió: la separación del Estado y de la iglesia. A Dios lo que es de Dios y a César lo que es de César. No considero que modificar este principio ayude, al contrario, ya en su momento hubo confrontación, eso motivó hasta una invasión extranjera, entonces no nos metamos en ese terreno”, señaló López Obrador.

Incluso, el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, dijo estar de acuerdo con el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre “no tocar” el principio del Estado laico que rige en México.

“Estoy completamente de acuerdo con el Presidente de la República de que el Estado laico es el que garantiza todas las libertades y por tanto también la libertad religiosa”, destacó Aguiar Retes.

Dos artículos de la Constitución Mexicana, el 24 y el 130, así como la ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público establecen límites a las organizaciones de culto religioso en México, además de que definen la barrera entre el Estado y la Iglesia.

Retomando a Marx, cuando postula la relación del quehacer de la religión, parte de un análisis económico y político de parte del incipiente capitalismo e imperialismo, quien, bajo la premisa del desarrollo, invadió naciones para saquear sus recursos naturales y explotar a sus pueblos. Recordemos que en el siglo XIX, en China, Inglaterra, Alemania, Holanda y Estados Unidos, destruyeron la estabilidad de dicha nación, reprimiendo a su pueblo. Al momento en que la explotación ya era insoportable, las sublevaciones contra las naciones colonialistas los puso en alerta. Una de las medidas que impulsó Inglaterra, fue imponer el consumo del opio en el pueblo chino. En Europa, al ver los resultados de que mediante el opio la persona soportaba extenuantes horas de trabajo, se aplicó entre obreros mineros en la mayoría de los países europeos. El Estado, como institución, recurrió al opio, para alienar a la clase trabajadora.

Carlos Marx, comprendió que históricamente el poder económico del Estado y sistema, junto con la institución de la Iglesia, formaron alianza para alienar y hacer de la conciencia una dependencia fuera de la realidad. Marx no pretendió criticar a la existencia de Dios, sino evidenciar a las instituciones del poder.

¿Qué quería decir Marx exactamente?

Esta frase de Carlos Marx proviene de su libro Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel. Para entenderla es preciso saber que la frase tiene una segunda parte, que no se conoce ni se usa y que, sin embargo, es la que arroja un sentido. La segunda parte de la frase dice así: “Es el espíritu de un mundo que carece de espíritu”. Esta parte parece indicar que según Marx una sociedad necesita tener espíritu y que su falta conduce a la aparición de la religión.

Marx dice que la religión es expresión de la miseria real y protesta contra la miseria real. Un síntoma de una necesidad. Ahora bien, la miseria de la que habla Marx no sólo es pobreza, exclusión e ignorancia, sino también carencia de dignidad. Y esto lo sabemos por la segunda parte de la frase: el mundo, los seres humanos no sólo tienen necesidades materiales, también tienen necesidades espirituales. Necesitan emociones, entusiasmo, una idea de sí mismos que aporte ganas de vivir en este mundo. En estos días hemos visto a los griegos, en una situación material límite, salir a la calle bajo el eslogan: “Un respiro de dignidad”.

Cuando las necesidades espirituales no están cubiertas, el pueblo busca evadirse a otro mundo imaginario en el que se le prometa una vida mejor. Sólo entonces la religión es necesaria, en aquellas situaciones en las que los sufrimientos se ven reforzados por una vida miserable espiritualmente. La crítica marxista está orientada a la construcción de un mundo mejor aquí y no en el más allá. En nuestras sociedades, si la gente vive con un cierto entusiasmo la lucha por la mejora de su vida material, las religiones no encontrarán resquicios por los que colarse.

Décadas tiene que la ultraderecha busca retroceder la historia, donde las instituciones del poder, han recurrido al secuestro de la conciencia, e impedir una conciencia social.

Benito Juárez, es el resultado de ese proceso obscuro de México del siglo XIX, en cuanto a que, a la culminación de la Independencia, no nació una nación mexicana como tal, porque prevaleció una idea autoritaria del criollismo económico y político, aunado a una Iglesia retrógrada. Es hasta la Guerra de Reforma, donde se perfila un pueblo-nación, mediante las Leyes de Reforma, que será la semilla de la República Restaurada, luego de la intervención francesa. Con la Revolución de 1910, al redactarse la Constitución, se define con claridad la separación Iglesia Estado, donde si bien, también se otorga libertad de expresión y de culto, se limita a sus recintos de culto, nada más.

En el mundo capitalista y subdesarrollado, hay un fantasma que lo recorre, el neo nazismo, donde en México, lo encabezan grupos ultraconservadores que se expresan y manifiestan contrarios a la Constitución y al derecho de un pueblo a edificar su razón de ser.

Respeto la postura del creyente de cualquier Dios, sin que se coarte la razón y reflexión. Es más, tenemos a clérigos que asumieron la postura de un Jesús por y para el pueblo, como Camilo Torres en Colombia, Ernesto Cardenal en Nicaragua, quienes como otros más, siguieron sus pasos contra el opio que adormece y aliena la conciencia.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx         Analista político y de prospectiva social

Opinion para Interiores: 

Visitas: 347
Versión para impresión

Anteriores

Rodrigo Rosales Escalona

Licenciado en Filosofía de la BUAP, director del CESTIS 57, catedrático de Bachillerato y en la Normal Superior de Puebla.

Cuenta con publicaciones en revistas y medios locales y nacionales.

Activista social.