Palo a las notarías patito

  • Miguel Ángel de la Rosa
Siempre estos trabajos son bien remunerados.

Nunca negaré a mis amigos y Rafael Moreno Valle para mí lo fue. Me dolió mucho su muerte y me indigna la manera en que se están realizando las investigaciones de las causas de ese accidente en el que perdió la vida él, su esposa la gobernadora Martha Érika Alonso y tres personas más. No obstante, ese afecto que siempre le tuve, no fue de mi agrado la manera que otorgó la mayoría de las patentes de notario a sus muy cercanos al final de su sexenio. Lo digo en razón de que yo tengo una patente, aunque diferente a la de un notario, no deja de ser patente que me otorgó el gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (en ese entonces) como auditor y de eso hace casi 30 años. Esa patente que en el mundo de los negocios se le denomina registro de auditor, me ha permitido durante ese lapso con mis colaboradores realizar varias auditorías a empresas privadas y hasta el día de hoy me ha permitido ejercer la profesión tan importante de ser auditor externo. Me consta del grado de preparación que se requiere para obtener este registro y la capacitación constante que se requiere para esta actividad. El enorme grado de responsabilidad y ética que se necesitan para conservarlo y las constantes evaluaciones a la actuación profesional para no ser sancionado, suspendido o perder ese registro por parte de las autoridades. Algo muy similar debería ocurrir con los notarios en base a lo que señala la Ley de la materia, por ello la manera en que se dieron y los abogados favorecidos a los que casi a todos conozco, en la mayoría de los casos era de suponerse que no reunían requisitos para esa función de fedatarios públicos, requerimientos muy específicos, como también lo son para mi profesión y por ello el hecho de ser revocadas estas patentes es bueno para notariado del estado de Puebla.

Era una costumbre que al final de un sexenio el gobernador en turno repartiera a sus allegados e inclusive a ellos mismos, las patentes de notario para garantizar el bienestar económico futuro debido a la demanda de servicios que todas las notarias tienen y siempre estos trabajos son bien remunerados.

Ahora bien, viene lo interesante de esta decisión. Yo dudo mucho que al gobernador Barbosa no le gane la tentación de hacer lo mismo cuando se den los tiempos, aunque con esto ya sentó un precedente. Si Barbosa otorga patentas de notario al terminar su periodo, su sucesor tendrá toda la justificación para revocar las futuras notarias que se den en el gobierno de Barbosa. ¿Será que el Gobernador de Puebla hará lo que es costumbre al final de su periodo de dar a sus cercanos patentes de notario? Esta interrogante será contestada con el tiempo.                 

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Miguel Ángel de la Rosa

Contador público por la Universidad del Valle de Puebla, licenciado en Derecho por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), y maestro en Derecho empresarial y fiscal por la Universidad Iberoamericana (Golfo-Centro). Es especialista en auditorías con registros en el SAT y en la Auditoria Superior del Estado (ASE). Fue presidente del Comité Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de 2008 a 2011, entro otros encargos políticos.