Las protestas en Chile

  • René Sánchez Juárez
Una exigencia para que Chile se vuelva más equitativo.

Las inconformidades por decisiones gubernamentales no cesan en América Latina, lo que vimos la semana pasada en Chile, donde más de un millón de personas se manifestaron en contra de la desigualdad que han estado viviendo en el país andino desde hace años.

Lo que desencadenó la inconformidad fue que el gobierno de Sebastián Piñera anunciara que el precio del metro iba a subir de 800 a 830 pesos chilenos, lo que representa unos 78 centavos de un peso mexicano. Esto enfureció al sector más vulnerable que son los estudiantes y las personas en pobreza.

Sin embargo, esto sólo fue la “punta del iceberg” para que comenzaran a manifestarse y es que a las protestas se sumaron de todos los sectores productivos para exigir un cambio de política económica y lograr un chile más equitativo.

Para comprender la desigualdad que se vive en Chile, para la OCDE el país es un ejemplo del funcionamiento de las prácticas neoliberales, donde el PIB es de los más altos de América Latina, tiene un alto índice de competitividad y libertad económica; sin embargo, también ocupa el primer lugar como la economía más desigual. El 50% de los chilenos concentra el 1% de la riqueza del país, mientras que el 1% más rico concentra el 26%.

Las manifestaciones ya se han convertido en una exigencia para que Chile se vuelva más equitativo, las consignas ahora son enfocadas a servicios de salud, de educación y economía.

La primera respuesta de Piñera fue de represión, 10 mil militares a reprimir al pueblo chileno, que lo único que buscan es una oportunidad de desarrollo y mejorar su calidad de vida. Después de 1700 detenidos, 300 lesionados y 15 personas fallecidas, el gobierno ha reculado, el presidente anunció que dio marcha atrás con el aumento del metro, lo que deja una victoria para los manifestantes, pero esto sólo es el inicio de una movilización que está más allá de los 30 pesos de aumento, donde miles de chilenos se han dado cuenta que su futuro no es nada prometedor de continuar con las políticas neoliberales y exigen un cambio.

La desigualdad social que se vive en América Latina se encuentra en todos los países, lo que causa migración, violencia y descontento social. Lo que es una tarea primordial para cualquier mandatario, lo que hemos visto en Ecuador y ahora en Chile, donde ambos mandatarios optaron por la represión y se han visto en la necesidad de ceder ante la presión social.

Por ello es necesario atender las necesidades de los más necesitados para que conformemos una sociedad más justa y equitativa, donde se generen oportunidades de desarrollo para todos.

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René Sánchez Juárez

Profesor universitario, politólogo, dirigente de la FROC-CROC en Puebla y ex diputado local