El plan maestro de ciudad modelo

  • Atilio Peralta Merino
La compañía automotriz alemana AUDI como parte del complejo urbano en cuestión.

Por: Atilio Alberto Peralta Merino

Estamos próximos a cumplir el primer aniversario de la victoria electoral de Félix Aguilar Caballero quién fuera electo en los controvertidos comicios del año pasado como alcalde de Nopalucan, cargo que no asumiría ante el hecho de que, unos meses después de su triunfo en los comicios, la muerte le sorprendería al ser víctima de las ráfagas disparadas por un comando que lo interceptó cuando se trasladaba su a la comunidad de Santa María Ixtuyucan, de donde era originario.

Antiguo agente de la policía judicial en cuyo desempeño llegó a ganarse el mote de “El Tanque” en virtud de que le gustaba pisotear a los perseguidos insumisos cuando caían en sus manos.

Hombre a no dudarse imbuido de contrastes y claroscuros, señalado como coparticipe de las “mafias del huachicol”, contaba, no obstante, con amplia simpatía popular en su comunidad en la que se le consideraba una persona de bien y con marcada proclividad a coadyuvar con sus conciudadanos en la solución de los problemas comunitarios.

Fueron connotadas los señalamientos que hiciera respecto, tanto al control de protección que con motivo de la instalación de la planta de AUDI hiciera en la región la FTP; y a los beneficios en el transporte de carga en la edificación de la referida planta de la que gozaron los directivos de la referida central obrera; así como su oposición a la las prácticas de manipulación medioambiental de la armadora para evitar la precipitación de granizo en la zona.

Encomendado al despacho de urbanistas IDOM el denominado Plan Maestro de Ciudad Modelo, fue presentado ante la SEATU a efecto de ser supervisado y aprobado en los términos de la ley de la materia, que no es otra más que la Ley General de Asentamientos Humanos, vigente al momento de realizarse el trámite en cuestión

La Ciudad se encuentra ubicada en el territorio que configuran los núcleos urbanos de San José Chiapa, Rafael Lara    Grajales, Nopalucan, Santa

María  Ixtiyucan y la Planta Audi, al decir del documento minuciosamente elaborado por el referido despacho de urbanistas, y dentro de los límites definidos en el documento denominado  “Plan  Regional de Ordenamiento Ecológico”, extendiendo su superficie proyectada por parte de dos municipios San José  Chiapa y Nopalucan por un área de 519 hectáreas.

Desconozco el estadio en el que, como documentos públicos se encuentren tanto el denominado Plan Maestro de Ciudad Modelo, como el denominado “Plan Regional de Ordenamiento Ecológico”, respecto a su acceso público, tengo entendido, no obstante que son de muy restringido acceso, aún cuando el finado Félix Aguilar Caballero contaba con copia de los mismos.

El 27 de enero de 2017 se publicó en el Periódico Oficial del estado de Puebla el Decreto mediante el cual se instituye el Organismo Público Descentralizado “Ciudad Modelo”, resultando digno de llamar la atención el hecho de que en el documento cuidadosamente diseñado por el despacho IDOM, se incluya a la planta de la compañía automotriz alemana AUDI, como parte del complejo urbano en cuestión.

Lo anterior, dado el hecho de que en la fracción I Artículo 6° del Decreto en cuestión, consigna el polígono, delimitando al efecto medidas y colindancias respecto al cual se otorgan atribuciones administrativas al organismo denominado “Ciudad Modelo”, sin que, en la misma se ubique la planta de la automotriz germana.

albertoperalta1963@gmail.com

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Atilio Peralta Merino

Nací en ésta ciudad, en la sala de maternidad “Covadonga” de la Beneficencia española, “tal vez un jueves como hoy de otoño”, dijera parafraseando a Cesar Vallejo, y de inmediato me trasladé a las islas del Caribe, entre brumas mi primer esbozo de recuerdo es el vapor de un barco que desembarcó en la Dominicana, Isla a la que jamás he vuelto y que no registro en la memoria consciente, desconozco si habríamos arribado a “Santo Domingo” o si todavía sería “Ciudad Trujillo” acababa de tener verificativo la invasión auspiciada por la OEA y, al decir de mi señora madre, era en ese momento el lugar más triste que habría sobre el planeta tierra.

Estudié orgullosamente con los jesuitas hecho que me obliga a solazarme en la lectura de james Joyce, y muy particularmente en “El Retrato del Artista Adolescente”, obra que conocí gracias a mi amigo y compañero de andanzas editoriales juveniles Pedro Ángel Palou García, y asimismo orgulloso me siento de mis estudios en leyes en la Escuela Libre de Derecho pese a los acres adjetivos que le endilga a la escuela José Vasconcelos en su “Breve Historia de México” al referirse a otro egresado de la “Libre” como lo fuera el presidente Emilio Portes Gil.

Crecí escuchando los relatos de mi abuelo sobre su incursión en los primeros años de su adolescencia en las filas del ejército constitucionalista, sus estudios de agronomía en “Chapingo” junto a los Merino Fernández, su participación en la “Guerra Cristera” al frente de cuadrillas armadas bajo la indicaciones del General Adrián Castrejón quién años después crearía los servicios de inteligencia militar y se convertiría en el gran cazador de espías nazis durante los años de la conflagración mundial, y por supuesto, de los días aciagos del avilacamchismo de cuyo régimen perdería el favor dadas las intrigas que suscitarían su parentesco con el líder obrero Manuel Rivera Anaya.

Mi padre por su parte, llegaría a éste país mitad en vieja de estudios, mitad exiliado, habría corrido a su cargo el discurso que en representación de los jóvenes fuese pronunciado ante la multitud reunida en Caracas el 23 de enero de 1958 con motivo de la caída de la Dictadura de Marcos Pérez Jiménez, suceso al que alude Gabriel García Márquez en “El Otoño del Patriarca, matriculándose en la entonces Escuela Nacional de Economía que, muy pocos después, se transformaría en la “facultad” gracias a la brillante intervención de la maestra Ifigenia Martínez.

“Soy todas las cosas por las que voy pasando”, he tenido en suerte el haber colaborado, o convivido de alguna manera con hombres cuya actuación ha resultado clave en la historia reciente del país, mencionaré a manera de ejemplo y obligado por la más elemental de las gratitudes a los senador José Ángel Conchello y Humberto Hernández Haddad así como y mi entrañable maestro el constitucionalista Elisur Artega Nava ; transformación que conduce por un lado , a darle cabal cumplimiento al deber bíblico de dar testimonio de los sucesos que corren en el siglo, y por la otra a convertirse en un hombre sencillo como dijera Borges: “ que aprecia el sabor del agua, el caminar pausado y la conversación con los amigos”.