El diablo está en los detalles

  • Martín López Calva
No somos inflexibles, ya tenemos el marco legal principal que es la Reforma constitucional

“Estamos dispuestos a escuchar y todo aquello que signifique mejorar la educación tiene que ser tomado en cuenta. Si hizo falta algo en la Constitución en materia de educación, se revisa. No somos inflexibles, ya tenemos el marco legal principal que es la Reforma constitucional, faltan las leyes secundarias, ahí se pueden tomar en cuenta todos sus planteamientos (de la CNTE)”.

Andrés Manuel López Obrador.

https://www.eluniversal.com.mx/nacion/gobierno-integrara-peticiones-de-la-cnte-en-leyes-secundarias-amlo

La semana pasada, precisamente el día del maestro se promulgó la nueva (contra) reforma educativa del gobierno morenista después de haber sido ratificada la Reforma constitucional en la mayoría de los congresos estatales requeridos.

De inmediato recibí un buen número de solicitudes para dar mi opinión respecto a las implicaciones de esta reforma y sus aspectos positivos o negativos para el mejoramiento del sistema educativo nacional (SEN).

En todos estos espacios reiteré lo que he señalado en este espacio durante el proceso de discusión de los diversos proyectos de dictamen que estuvieron sobre la mesa hasta llegar al dictamen aprobado y ahora ya vigente como marco normativo fundamental que regirá el funcionamiento de la educación nacional al menos durante los próximos seis años.

Estos argumentos pueden sintetizarse en los siguientes puntos:

-Es lamentable que la educación de nuestro país siga estando sujeta a los vaivenes políticos sexenales y que no exista un proyecto educativo nacional que tenga continuidad y pueda irse evaluando en su impacto y mejorando de manera continua independientemente del presidente en turno.

-Después de todo lo que se dijo respecto a la total abrogación de la reforma del 2013, el documento aprobado no es tan negativo como temíamos muchos de los que consideramos que lo que se hizo en el sexenio anterior, si bien era mejorable y tuvo muchos errores de instrumentación y comunicación, iba en el sentido correcto. Es de celebrarse que la sentencia de Mario Delgado de no dejar ni una coma de la reforma previa haya sido solamente una amenazante declaración que no se cumplió en los hechos.

-Un aspecto muy negativo de esta nueva reforma es la desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) que pese a haber sido satanizado por motivos políticos, hizo una extraordinaria labor de generación de información rigurosa y sumamente útil para la toma de decisiones de política educativa. Su sustitución por el nuevo Instituto para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación, con autonomía técnica pero dependiente de la autoridad educativa es un grave retroceso para nuestro sistema educativo.

-La ambigüedad del artículo transitorio 16 que dejó abierta la posibilidad de interpretaciones que puedan derivar en un paso atrás en la rectoría del Estado sobre el sistema educativo, regresando el control de las plazas docentes a las dirigencias sindicales del magisterio es un tema central del que habrá que estar muy atentos como sociedad que quiere superar el viejo corporativismo y avanzar hacia un sistema educativo donde sea la capacidad de los docentes la que determine su ingreso y promoción.

-Sin embargo, para poder realizar un juicio sustentado sobre los avances o retrocesos de esta reforma respecto a las anteriores, será necesario esperar a que se propongan, discutan y aprueben las leyes reglamentarias, porque es precisamente en la legislación secundaria en la que se van a plasmar los aspectos concretos y operativos que van a determinar el funcionamiento del sistema en los próximos años.

Porque como dice un dicho popular anglosajón, “el diablo está en los detalles” y será necesario vigilar los detalles que se incluirán en estas leyes reglamentarias para las que MORENA y sus aliados ya no necesitan contar con la mayoría calificada como en el caso de la Reforma constitucional que tuvo por ello que negociarse y discutirse mucho más intensamente con la oposición que incluso llegó a frenar la primera versión en el Senado y retornarla a la Cámara de Diputados para una segunda revisión, antes de llegar a aprobarse en definitiva.

Preocupa por eso la declaración del Presidente de la República que un día después de la promulgación y ante el cuestionamiento de los periodistas sobre el rechazo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) a la reforma aprobada, señaló lo que cito como epígrafe del artículo de hoy respecto a que en las leyes secundarias de podrán tomar en cuenta los planteamientos de la coordinadora.

Porque si bien el mismo López Obrador y el Secretario de Educación Pública Esteban Moctezuma han declarado que las plazas docentes no son propiedad de los sindicatos sino del Estado mexicano y que no se va a ceder en ese punto, la coordinadora –y el mismo SNTE- no van a cejar en su intento de recuperar el control que históricamente les fue otorgado por el gobierno a cambio del apoyo electoral.

El diablo está efectivamente en los detalles y por ello todos los que estamos involucrados en la construcción de una mejor educación que pueda construir equidad e inclusión y contribuir al desarrollo económico, social, político y cultural del país tendremos que estar vigilantes en la construcción de la legislación secundaria de esta nueva reforma para constatar que esa vaga formulación sobre el procedimiento de ingreso y promoción de los docentes que será determinada por el gobierno sea definida en términos que garanticen a nuestros niños y adolescentes contar con los profesores mejor preparados y más comprometidos con su vocación, que el nuevo centro o instituto se organice de forma que se pueda mantener todo lo que el INEE logró construir en términos de investigación y procesamiento riguroso de información pertinente y útil sobre todo el sistema educativo y se garantice la mayor autonomía posible dentro de las limitaciones que le impone su nuevo estatus constitucional.

El diablo está en los detalles y la moneda todavía está en gran parte en el aire por lo que como sociedad no deberíamos distraernos en este momento de definiciones cruciales sobre todos los aspectos normativos específicos que van a determinar el funcionamiento de nuestro sistema educativo en el futuro inmediato.

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Martín López Calva

Doctor en Educación por la Universidad Autónoma de Tlaxcala, maestro en Educación superior por la misma universidad y en Humanismo universitario por la Universidad Iberoamericana Puebla. Ha sido dos veces “Lonergan Fellow” por el Lonergan Institute de Boston College (1997-1998 y 2006-2007). Fue coordinador del doctorado interinstitucional en Educación y enlace de la UIA Puebla en el campo estratégico de “Modelos y políticas educativas” del sistema universitario jesuita (SUJ) desde agosto de 2007 hasta marzo de 2012 y académico de tiempo completo en esta universidad desde abril de 1988 hasta marzo de 2012 donde obtuvo el reconocimiento de académico numerario e imparte hasta la fecha cursos de licenciatura y posgrado en el área de Educación. Tiene experiencia docente a nivel de licenciatura, posgrado y formación de profesores en la UIA Puebla, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, Universidad de las Américas Puebla, Universidad Anáhuac y otras desde 1988. Actualmente es Director académico de posgrados en Artes y Humanidades de la UPAEP.
Ha publicado diecisiete libros sobre temas educativos (los más recientes: Educación humanista –tres tomos- en Ed. Gernika y Gestión curricular por competencias en educación media y superior, en coautoría con Juan Antonio García Fraile), diez capítulos en libros colectivos y alrededor de 45 artículos en revistas de educación.