#DonaldTrump en Soriana

  • Moroni Pineda
El tiro por la culata. El gobierno de EPN ¿replantea? Compramos más a EU que ellos a nosotros.

La sorpresa no vino de los demócratas. La traición se cocinó en casa y alcanzó lo suficiente para embarrar a cuanto promotor político se le puso enfrente. Dos de los principales #ThinkThanks conservadores y grandes promotores de la era Trumpista pusieron su pie en firme, como suele decirse en aquellas tierras, y rechazaron la ley de salud que sería el reemplazo del #ObamaCare. La imperfecta y deficitaria política sanitaria de la era de Obama resistió el embate de una legislación propuesta como combinación de libre mercado y libre acceso, conceptos que hoy parecen imposibles en el diseño institucional como ya quedó probado. La promesa de campaña de Mr. Trump de tener más por menos enfrentó a lados de la misma moneda que parecían alineados, al grado de poner en ridículo a unos como contraprestación política de los otros.

La lista de enemigos reales o imaginarios del candidato Donald puede leerse en orden de public-enemies apareciendo en primer lugar el #ObamaCare seguido por los #MigrantesMuro y terminando con el #TLC y #China. La número uno ya pifó, y ahora le toca turno al primer ministro Chino que estará de visita en Estados Unidos en el mes de abril, seguramente rodeado de los grandes jardines del Mar-A-Lago en donde veremos el alcance del régimen americano para intimidar al gigante asiático y obligarlo a ceder en sus dudosas y dudables prácticas comerciales, prácticas que hoy representan más de ocho veces el déficit que tiene con México Estados Unidos. La influencia política y militar también tendrá agenda, en momentos en que  se han avivado las demandas de espacio vital por así decirlo de los Chinos sobre el mar que lleva su nombre, y particularmente la amenaza que representan los norcoreanos. Don Trump no la tiene sencilla, podrá solicitar ceder en una pero imposible ganar en todas, aunque ese haya sido su discurso triunfalista al venderse como el gran negociante que nunca pierde, pero que hoy ha visto la suya a solo semanas de iniciar su mandato. Sus enemigos han alcanzado a medir las fuerzas reales del Presidente de Estados Unidos y en la lectura están los medios.

Analistas tanto nacionales como extranjeros sugieren que el Gobierno Mexicano tiene una nueva estrategia en la renegociación del Tratado de Libre Comercio. Mencionan que el presidente Peña acaricia la idea de patear el balón y dejarlo pasar al siguiente gobierno, sea este Morenista, Panista, Priista o la mezcolanza de todos los anteriores. Dicen que el Sr. Presidente prefiere que otra clase política se queme con la papa, especialmente al revisar los tiempos mínimos que se espera duren estas negociaciones, -algo así como año y medio-, sino es que más. Aunque la idea suena tentadora a pesar del sufrimiento económico que ya se nota en México, no se vislumbra que sea el camino que el gobierno federal pueda seguir, y hago énfasis en la palabra “pueda”. Que el Secretario de Economía y hasta el aprentice Videgaray se hayan envalentonado al ver que el presidente Trump no parece tan fuerte como todos lo imaginaban, no es señal de un cambio de estrategia. Como se ha mencionado en este espacio, la negociación y éxito en los acuerdos del TLC pueden cambiar el juego en el tablero político y darle el triunfo nuevamente al PRI. Tienen una ventaja que pocos ven  y es que han tocado fondo, con un Presidente de la República aclamado solo por el 6% de la población, vaya hay niños nerds más populares en sus escuelas. El Partido Revolucionario Institucional tiene los incentivos para arriesgarse y no cederle este balón a López Obrador por lo que simple y sencillamente no se ve venir.

México debe argumentar en la negociación del TLC algo que voy a llamar déficit comercial per capita. Aunque francamente no sé si exista el concepto, en mi leal saber y entender es el monto deficitario comercial llevado a términos poblacionales, en otras palabras quien tiene más niños compra más leche. Las diatribas del Gobierno Estadounidense se basan en que sus compras son mayores a las nuestras, y olvidan mencionar un pequeño detalle; su población es tres veces más grande. Sacando cuentas, los americanos compran en promedio anualmente 1,000 dólares por persona en productos made-in-México, mientras que los mexicanos compramos, adivine usted cuanto, ¡2,000 dólares por piocha de productos gringos cada año! y todavía hay más, mientras un ciudadano chino compra en promedio 80 dólares de productos estadounidenses, los americanos compran 1,550 billetes verdes a ellos anualmente. Comparando ingresos per capita significa que un mexicano destina 20% de sus ingresos promedio en estas compras mientras que los americanos menos del 2 por ciento, es decir somos 10 veces mejores clientes con una lealtad comercial a prueba de balas. Si volteamos a nuestro alrededor descubrimos esa realidad que a principios de la década de los 90 era distinta y que hoy nos habla a través de nuestros coches, comodities, ropa, tenis, celulares, computadoras, dulces, películas, sueños, depresiones etc. que vienen en su mayor parte de empresas con capital Estadounidenses. Mientras uno que otro americano tiene un Jetta y por ahí en alguna esquina de sus casas se pueden encontrar los famosos avocados o aguacates aztecas, de lo que están sí invadidos es de productos hechos en las naciones guerreras orientales. Para muestra dos botones, piense en cuantos mexicanos han pisado un WalMart y cuantos americanos un Soriana, o cuantas películas de Hollywood ha visto usted mi querido lector en el último año y cuantas nuestros amigos gringos hechas en los estudios Churubusco, para quedarse con el ojo cuadrado.

Es necesario hacer ver esta realidad al pueblo americano para que la próxima vez que la Casa Blanca salga con la misma cantaleta de como benefició a México el TLC y todos los empleos que pierden por esta razón, les recordemos lo anterior. Si logramos sensibilizar a la ciudadanía del país de Washington y Lincoln y a sus principales #ThinkThanks de lo importante de nuestra relación, el Sr. Trump la tendrá tan o más difícil que con el #ObamaCare.

Es cuánto.

 

P.D. Les dejo la tabla por si tienen curiosidad:

Los principales cinco países a los cuales el Estados Unidos exportó 2015 , junto con la proporción de los asociados en %, son:

Exportaciones de Estados Unidos a Canadá por un valor de US$ 279,990 millones,con una proporción de 18.62% de los asociados.

Exportaciones de Estados Unidos a México por un valor de US$ 236,377 millones,con una proporción de 15.72% de los asociados.

Exportaciones de Estados Unidos a China por un valor de US$ 116,186 millones,con una proporción de 7.73% de los asociados.

Exportaciones de Estados Unidos a Japón por un valor de US$ 62,470 millones,con una proporción de 4.15% de los asociados.

5 Exportaciones de Estados Unidos a Reino Unido por un valor de US$ 56,342 millones,con una proporción de 3.75% de los asociados.

Los principales cinco países a los cuales el Estados Unidos importó bienes 2015 , junto con la proporción en %, son:

Importaciones de Estados Unidos desde China por un valor de US$ 502,632 millones, con una proporción de 21.79% de los asociados.

1Importaciones de Estados Unidos desde Canadá por un valor de US$ 301,036 millones, con una proporción de 13.05% de los asociados.

2Importaciones de Estados Unidos desde México por un valor de US$ 297,500 millones, con una proporción de 12.90% de los asociados.

3Importaciones de Estados Unidos desde Japón por un valor de US$ 134,776 millones, con una proporción de 5.84% de los asociados.

4Importaciones de Estados Unidos desde Alemania por un valor de US$ 126,479 millones, con una proporción de 5.48% de los asociados.

http://wits.worldbank.org/countrysnapshot/es/USA/textview

 

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Moroni Pineda

Activista permanente. Participa en Consejos de educación estatales y municipales, Fundación Paisano, La iniciativa bilateral México-Estados Unidos, UNETE, Mexicanos Primero, Presidente del Consejo de Participación Social