#Obama, la nueva víctima

  • Moroni Pineda
Trump vs. Obama, querella de sacudimiento. Algo falla en esa democracia. La pureza de AMLO.

La política en Estados Unidos ha entrado en una franca descomposición. Cosas como estas suelen suceder cuando eliges en la presidencia a una persona con las características de Don Trump. Las reglas no escritas pueden ser chocantes, sin embargo tienen en muchos casos una razón de ser, y esa es permitir la coexistencia entre los distintos entes políticos sin lastimar la gobernabilidad. Las acusaciones hechas por el ejecutivo estadounidense hacia el ex presidente Obama rompen esa regla y ponen a nuestros vecinos del norte en un terreno desconocido. Los presidentes que dejan el cargo siguen jugando en la cancha de la política como el caso de Jimmy Carter, pero con un papel más de medio campista y menos de delantero o defensa. No es necesario, ya que las facultades legales de la Presidencia le permiten el margen de maniobra suficiente para garantizar la armonía republicana a la que tanto aspiran las naciones. Lamentablemente, el estilo altanero y bulero de Mr. Trump disminuyó esa capacidad y generó un ambiente en donde las acusaciones y señalamientos diarios son la forma de negociación, acuñando a los enemigos naturales en el arranque de toda nueva administración otros más, que parecen fantasmas administrativos pero que hoy ha contribuido a minar el prestigio de la presidencia. La carta Obama que hoy pone sobre la mesa Lord-Campos-De-Golf (entiéndase Mr. Trump) es una intento de desviar los obuses diarios que recibe su administración por las filtraciones y realidades de una relación pecaminosa con Rusia, pero también se entiende a partir de la descomposición y las necesidades políticas de sacar de la media cancha a un ex presidente y ponerlo a la defensiva. El resultado de esto en el futuro inmediato es una mayor polarización, algo no visto en tiempos de paz electoral, y el surgimiento en ambos bandos de movimientos radicalizados de izquierda y derecha. Estados Unidos que había olvidado conflictos de esta naturaleza en los movimientos sociales ahora se prepara para un resurgimiento de los mismos, para tristeza de muchos y preocupación de todos los que vemos en la democracia americana aprendizajes necesarios e importantes para el mundo.

Mientras tanto López Obrador continúa en su cruzada. Su gran virtud ha sido la de convertirse en el antihéroe favorito de la política mexicana, y lo ha construido a pulso, haciendo pensar a todos que es un raro espécimen que nunca ha tocado dinero impuro y que de alguna manera inexplicable ha transitado en las aguas sucias de las políticas sin que sus alas se manchen. El manual del antihéroe explica precisamente eso; conviértete en una víctima, resalta tus virtudes existentes e inexistentes y sobre todo, haz creer al público que eres el único que las puede todas y las resuelve inclusive de reversa. En México muchos políticos lo han intentado y no han podido, porque el problema principal radica en que una condición necesaria para alcanzar este estado nihílico es vivir fuera el presupuesto oficial, o por lo menos de la burocracia gubernamental, aunque existe un área gris cuando eres parte de la burocracia partidista. Los principales contendientes a la presidencia están ávidos de encontrar el camino y ser aclamados como los futuros salvadores de México, pero la tienen difícil.

Ricardo-Monreal-El-Indignado ha salido a la luz. En el mismísimo día en que se celebraba a la familia, el Indignado tomo un poco del tiempo para acusar a varias de las organizaciones de la sociedad civil más acreditadas y que por su misma naturaleza son vigiladas por la autoridad, de mil y un cosas pero una de ellas central; pidió transparencia y más auditorías para todas ellas.  Interesante que el Indignado en su paquete de solicitudes, olvidó incluir a otras organizaciones como la CNTE y el SME que lo han apoyado y que han utilizado miles de millones de pesos de los recursos públicos escudados siempre en la secrecía gremial. Tampoco mencionó a los miles y miles de zacatecanos que durante su gobierno salieron hacia Estados Unidos huyendo de las condiciones económicas y sociales en su estado solo para caer en las manos de Mr. Trump. Qué bueno que el Indignado puede despachar desde sus cómodas oficinas de la delegación mientras nuestros hermanos migrantes viven en la angustia y la desesperación. Cuando alguien corrupto llama a otros corruptos, solo queda la tranquilidad de saber que su misma alma necesita redención.

Es cuánto.

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Moroni Pineda

Activista permanente. Participa en Consejos de educación estatales y municipales, Fundación Paisano, La iniciativa bilateral México-Estados Unidos, UNETE, Mexicanos Primero, Presidente del Consejo de Participación Social