Trump y la economía de la especulación

  • Moroni Pineda
Nada pasará contra Trump y sus políticas en el corto plazo. Crecimiento bajo de 1.3 en México.

Los mexicanos se engañan a sí mismos soñando con un impeachment (impugnación) en el corto plazo para el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Muchos demócratas y personas de los movimientos progresistas en Estados Unidos también tienen el mismo anhelo y guardan lanzas esperando sacarlas en el momento propicio, sin embargo todo indica que esto no va a suceder. La base electoral del movimiento America First (Primero América aka Estados Unidos) sigue tan o más firme que el día de la elección en el año pasado. Es más, los sondeos de los últimos días muestran un avance de 1 a 3 puntos porcentuales en la aceptación del Presidente norteamericano entre la base republicana, aunque los datos que muestran la mainstream media (los medios de comunicación convencionales) insistan en decir que ha sido el peor presidente evaluado en los primeros cien días. Negar las realidades no va a cambiar los hechos, y hoy los índices financieros de Wall Street han estado cerca de romper sus máximos históricos en las últimas semanas, mientras que los principales analistas financieros siguen apostando por un crecimiento económico americano que de ser cierto, solo conseguiría afianzar aún más el poder que ya empieza a ejercer de manera plena el nuevo gobierno. Los mexicanos y rivales del régimen Trumpista le tiran a mucho soñando que algo va a suceder. No pasará en el corto plazo.

Mientras tanto en nuestras tierras mexicanas las perspectivas de crecimiento económico se mantienen en el mejor de los casos estáticas y en el peor auguran un retroceso de 1.2 puntos para cerrar este año en un crecimiento real del 1.3%, lejano, muy lejano, al 2.5 proyectado. Esto se traduce en una gran brecha entre la creación de los empleos necesarios y la reducción notable del gasto público así como de la inversión privada. La especulación a la que tan adicto es el nuevo  presidente rinde frutos, y comienza a permear entre nuestros vecinos la idea de que la manera de crecer y generar más riqueza es apretándole el cinturón a los demás. En sus años de constructor y titán inmobiliario, Mr. Trump aprendió muy bien la lección de que el mejor  momento para comprar un inmueble es cuando se encuentra en el menor precio del mercado, y que una de las tácticas preferidas de los maestros en estas artes es la especulación y aprovechar las crisis (ya lo decía uno de nuestros titanes made-in-México, cuando escuches balazos en las calles sal a comprar propiedades, o algo por el estilo). Mucho se rumora de los beneficios que logró tener el magnate de los casinos durante la crisis de la llamada burbuja inmobiliaria, en la que miles de personas perdieron sus casas y solo algunos se beneficiaron al comprar barato extensas propiedades que hoy se han revalorado. Quizás esta sea una de las principales razones por las que el Presidente Norteamericano se ha negado hasta la obsesión a hacer públicos sus impuestos ya que sería completamente contradictorio hablar de beneficios a la clase trabajadora de Estados Unidos cuando en realidad fue uno de sus principales verdugos, en fin esta historia se cuenta sola.

Mientras tanto, la especulación con la que ha jugado a las vencidas con diferentes países del mundo tanto aliados como enemigos parece estarle dando resultados. Los golpes brutales a sus bolsas de valores crean una revaloración de la necesidad de regresar capitales a Estados Unidos para resguardarlos en lugares seguros y hoy parece estar dando resultados la táctica. Tampoco ayuda el saber que en Francia la abogada Marine Le Pen, candidata que parece estar creciendo en su camino rumbo al Gobierno Galo, es ahora llamada La Trump Francesa, retomando ideas peligrosas que son cada vez más escuchadas por sus paisanos que hicieron de la libertad, fraternidad e igualdad un himno en la Marsellesa. Francia aparenta seguir los pasos de Estados Unidos e Inglaterra al oír el canto de la sirena y pensar que una patria cerrada al mundo es ¿la solución a sus problemas?

America First se está convirtiendo rápidamente en England First y
France Première, ladeando los sueños de un mundo solidario y estableciendo las agendas regionales en primer lugar. Los ideales de la post guerra que se construyeron en la década de los 40 y 50 del Siglo pasado parecen estar agotados y un viraje global nos está llevando a un terreno desconocido, lleno de icebergs y olas, en donde la especulación es política pública y el andamiaje institucional solo una herramienta disfuncional para justificar prejuicios y hostilidades.

Es cuánto. 

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Moroni Pineda

Activista permanente. Participa en Consejos de educación estatales y municipales, Fundación Paisano, La iniciativa bilateral México-Estados Unidos, UNETE, Mexicanos Primero, Presidente del Consejo de Participación Social