“Confrontados por el poder absoluto…”

  • Juan de Dios Andrade
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Si hubiese que precisar lo que realmente busca don Máximo, diría que el control de la Legislatura y los ayuntamientos, incidir en el relevo o permanencia de Madero, modificar la composición de la próxima Cámara de Diputados, decidir la línea de sucesión en el gobierno del Estado y hasta la Presidencia de la República, son puras formalidades en su proyecto político. No quiero decir que carezcan de importancia, sino que se trata de elementos y aspectos torales de sus verdaderos objetivos, pero no son la meta final. El escenario resultante del 7 de julio es una muestra de lo que trata de alcanzar. Podemos perdernos en los “adornos” y simplemente decir que fue un derroche de visión, planeación y capacidad de operación política, pero nos conduciría a perder de vista lo que está en juego: don Máximo quiere el poder absoluto y trabaja para lograrlo con prontitud y paciencia…

No saberlo o haberlo confundido con alguna de las partes de su hoja de ruta, fue lo que llevó a varios al descalabro y a quedar a su merced pasadas las elecciones. Maquiavelo, de quien muchos hablan y pocos leen, dijo algo muy interesante que se relaciona con lo que acaba de ocurrir. El florentino estaba convencido de que los seres humanos gustamos de engañarnos a nosotros mismos, al considerar como real lo que más bien es producto de nuestra imaginación e ilusiones que nos forjamos por diversos motivos…

Pese a todas las maniobras que haga el Príncipe para mantener a sus adversarios en una “realidad inexistente”, creada por ellos mismos, deberá desarrollar en otro carril sus estrategias y tácticas que operan en la “verdadera realidad”. Para cuando sus adversarios despierten de su sueño, será demasiado tarde porque el Príncipe habrá logrado sus objetivos. Al margen de lo que se piense sobre lo dicho por Maquiavelo, lo cierto es que el problema empieza en la mente de los demás cuando sustituyen la realidad por otra cosa…

“El rompecabezas imposible…”

En la amplia gama de rompecabezas que podemos conseguir, están los llamados “imposibles” porque incluyen piezas que  no coinciden, impidiendo terminar de armarlos. Cuando niño, mi Madre me compraba todos los que podía y mi maestra del jardín de niños me ponía a armar mecanos, pues ambas decían que sería útil en el futuro y me parece que no se equivocaron…

Haber respondido a la pregunta planteada más arriba, en torno a lo que pretende don Máximo, nos habría proporcionado buena parte del rompecabezas. El resto estaría en lo que hubiesen imaginado o no los demás. Los hechos indican que no faltaron los que no vieron la realidad como era…

Algunos trataron de vencerlo sin considerar que don Máximo se había adueñado de casi toda la estructura requerida para ganar las elecciones y a los hechos me remito. Otros, intentaron formar una especie de “ámbito de poder personal” para contar con una plataforma y negociar más adelante con unos o con otros. Todos terminaron mal…

Para completar el cuadro, hubo un equívoco grave en la mesa de negociación: mientras don Máximo iba en pos del poder absoluto, los demás pensaron que estaban negociando entre pares, teniendo al de enfrente “en la lona” al estar encarcelada la Maestra. No había manera de que las piezas encajasen. Díganme ustedes si no era “el rompecabezas imposible”. En todos los casos, alguien “imaginó” una realidad que no existía…

En el contexto, don Máximo montó su juego en función de lograr el poder absoluto. De antemano sabía que iban a perder los que estaban sumidos en un mundo imaginario, pero él no. Se nota que distingue entre controlar el gobierno y tener el poder que, como ya vimos, lo quiere absoluto…

Si otros hubiesen revisado al detalle, se habrían percatado que lo que se negociaba en la mesa de la alianza coincidía con los planes de poder absoluto de don Máximo, pero no con lo que imaginaron en la otra. No es posible aventar la culpa hacia otro lado. Fue un error elemental y las consecuencias están a la vista de todos. Sólo queda asumirlo y corregirlo para que no se repita…

“El triunfo o la derrota…”

El juego que sigue don Máximo tiene sus riesgos porque está planteado como triunfo o derrota total. No hay puntos medios. Su propia concepción del poder le lleva a ello porque piensa que no se comparte y busca eliminar o neutralizar  adversarios. En las elecciones, a unos los derrotó, a otros los echó y al resto los sujetó. Un mapeo de los resultados distritales y municipales lo coloca como el jefe político indiscutible en Puebla. ¿Podrá alcanzar la Presidencia? Su equipo rumbo a Los Pinos ya quedó armado. Unos cuidarán que las cosas marchen bien en la entidad y otros apuntan hacia la grande. Y no hay que ser ingenuos: Peña Nieto ya lo tiene registrado como fuerte aspirante…

Reinterpretando a Maquiavelo, Gramsci dice que el mejor dirigente es aquel que crea las condiciones para ser sustituido. Desde ese punto de vista, don Máximo parece haber logrado sus objetivos locales. Será difícil arrebatarle el poder mediante elecciones, con mayor razón si fuese vía Congreso. De ser así, podrá ocuparse sólo del 2018…

Los demás tendrán que tomar decisiones: o se mantienen al margen o se apuestan a lograr su derrota total o buscan una  nueva fórmula para entenderse. El en PAN estará lo más delicado porque cada uno tendrá que decidir entre ser leal a sus respectivos grupos o a su partido. La línea de golpeteo mediático de don Máximo buscó evidenciar que la contraparte se dedicó a salvarse, dejando al resto a su suerte y al parecer causó estragos. No vale la pena adentrarse en el terreno de las acusaciones mutuas, pero sí intentar que coincidan las lealtades…

Ante la disyuntiva de las lealtades, hay que aferrarse a la verdad y corregir los errores, y quizá a medio camino se encuentren unos y otros, aunque sea para decirse “adiós”…

Por lo pronto los aliados están en pleno forcejeo por los futuros diputados. En el centro, vuelve a estar Rocío Aguilar Nava que se la disputan con el PAN. Cosas de la vida: hace unas cuantas semanas pocos le prestaban atención, hasta que derribó al gigante de la comarca…

“El mañana fue ayer…”

Ha sido un gusto enterarse que el proyecto “Parquimóvil” es viable para San Pedro Cholula, como también lo ha sido para Zacatlán de las Manzanas. Carlos Anaya Rodríguez, director general de Cargo Móvil lleva varios años desarrollando planes que implican tecnología de uso social para lograr que tengamos una vida mejor…

Ha estado atento a lo que han hecho en otros países con tal de mejorar la vida urbana y el sistema electrónico para el estacionamiento ha rendido excelentes resultados. Ojalá las autoridades, saliente y entrante, de San Pedro le den la debida importancia y los municipios que lo requieran lo analicen como opción…

Puebla es un verdadero polo geopolítico y cultural ante el centro y sureste del país, pero nuestra infraestructura de servicios causa pena y ya es hora de recurrir a la tecnología para superar años de atraso. El “Parquimóvil” es un buen motivo que invita a pensar también en la seguridad ciudadana, limpieza y el ámbito del transporte. Hay que apretar el paso esperando que nunca más el futuro nos llegue tarde…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

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Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos